LA CALDERILLA DE LOS POBRES

Fuente: Banco Mundial y Deutsche Bundesbank.
Dicen los economistas del régimen neoliberal que está muy bien eso de la libre circulación de mercancias, capital y carne humana. Como ejemplo de lo último, ponen la transferencia de divisas que los inmigrantes hacen de los paises, digamos ricos, a sus pobrecitos hogares tercermundistas. Mirando el mapita que nos han mandado los compis alemanes de Ácratas —hagan click sobre él, señores, también nosotros nos globalizamos—, más algunos añadidos nuestros, se puede tener una idea de lo mucho que ayudan nuestros filántropos capitalistas a estos pobres desharrapados. Tomemos como ejemplo a España: ahí vemos, en el mapa, dos circulitos concénticos, el del interior, marroncito, indica los miles de de millones de euros que recibe Espana anualmente de sus emigrantes, 5.7 miles de millones se puede leer; el de mas afuera, azulito, indica 7.1 miles de millones de euros, lo que los inmigrantes de aquí mandan a sus paises, total una diferencia de 1.4 millardos de euros. ¿Alguién puede mantener, con esta cifra, que los inmigrantes nos están robando dinero para largarlo “pafuera”, como mantienen algunos picatostes del PP? ¿O tener los santos cojones de afirmar el favor que le hacemos a la inmigración como sostienene algunos lumbreras de meninges inflamadas a lo ZP?

Vean, más abajo, el país al que mayormente apuntan la flecha más gruesa de España —aparte de connotaciones copulatorias— indica que un casi 10% del PIB de Marruecos se debe a las remesas mandadas por sus propios emigrantes; de ese 10%, un 30% depende de Espana (3%). Más que un mérito de Espana, esta cifra es un logro de la dinastia Alauí a la que el Gobierno y empresas españolas han apoyado y apoyan incondicionalmente en la razzia y rapiña mas voraz que los siglos puedan imaginar de un pueblo. El otro pueblo, el español, como de costumbre, en la inopía canicular del laissez faire a sus desgobernantes.

¿Les parece, aún así, un pastón? Entonces compárenlo ustedes con ese otro mapita —que no hemos puesto aquí, vagos que somos—: sólo de Marruecos, una compañia como Repsol saca más que todo lo que mandan los inmigrantes de ese país que tenemos en España. ¡Que buenazo que es Mohammed VI! Ante todo, no quiere viciar a sus pueblo con lujos fáciles y por eso los invita a salir al exterior a que conozcan mundo —como el ibérico—, y nuestros empresarios colaboran en el esfuerzo, ¡cómo no!. Y aquí tenemos a los ultras del PP, los que abrieron la espita del candado de carne inmigrante, haciendo de ultras y pidiendo el control de transferencias de los trabajadores extranjeros.

Ya ven ustedes: de entre todos los mitos neoliberales de este siglo, éste es por su uso propagandístico uno de los mas repulsivo y viles que cabe imaginar. ¿Hasta cuando seguiremos tolerando que nos carden como ovejitas y nos lleven luego al matadero?

Oye Nemyss: ¿a cuánto dejas una docenita de esos Kalashnikov?

PEPE FERNÁNDEZ

Publicado en democracia. 2 Comments »

¡DANZAD, DANZAD, MALDITOS!

  • La crisis económica que no se podía nombrar antes del 9 de marzo se transforma poco a poco en una recesión en toda regla.
  • El paro será más que preocupante a final de año.
  • La economía de las familias sufrirá el peor correctivo desde hace décadas.
Tras el veraneo, será la debacle, el hundimiento, la gran cagazón. Datos del primer trimestre de 2008: crecimiento real, 0,3%; un 0,1% mensual. Datos del segundo trimestre: previsión, crecimiento cero. Datos previstos de tercer y cuarto trimestres: recesión en toda regla. Suspensión de pagos de las administraciones locales. Paro en incremento acelerado en extremo: al final de año, 3.500.000 parados. Y lo peor: como la ley cuantitativa del dinero de Fisher (M.V=P.Q) es inexorable, y ante la caída de los precios de la vivienda a la mitad de su valor, habrá una inflación del 10%, aproximadamente. Son habas contadas, apreciados españoles.

En estas circunstancias, los verdaderos responsables no darán la cara, por supuesto. No son los políticos, auténticos sinvergüenzas vendidos a sus amos. Ni siquiera los especuladores, porque el dinero que utilizan para especular lo piden prestado. Los responsables son los bancos. Específicamente, los cerebros de la Gran Banca: me refiero a los Botín, González, Fainé, Ron, Blesa o March; o sea, los verdaderos dirigentes de la política económica española.

El veraneo será un oasis suicida. Las playas se llenarán de autistas: “No pasará nada, no se va a hundir España. Además, estoy tan cansado de oír malas noticias, que necesito evadirme. Ya veremos en septiembre”. Y, desde luego, en septiembre lo verán. Cómo se van al paro, quiero decir. La prueba de que el desempleo crecerá como un soufflé: El BBVA está cerrando dos de cada tres oficinas, mandando a pastar de la Seguridad Social a miles de empleados, a base de jubilaciones anticipadas, si se es mayor de 55 años, o a base de campechanos: “Hasta luego, Lucas”. Y téngase en cuenta que el BBVA es uno de los pocos bancos que no tienen problemas de liquidez, porque han titulizado deuda como si fueran oriundos de Norteamérica. Pero es que ha de hacer mandíbula para tragarse a una docenita de pequeños bancos en quiebra técnica. Otro que no tiene problemas es el BSCH —el Santander de Emilio Botín, vamos—, ése banco que vendió todos sus inmuebles a finales del 2007 y es ahora arrendatario de los nuevos propietarios en todas sus oficinas.

En resumen: España, a partir de septiembre, olerá a cadáver. Y a caquita. Recomiendo a todos los lectores que revisen el artículo: “Enfrentarse a la recesión: dos soluciones”. Y que pongan en práctica cuanto antes las medidas correctoras de sus economías que allí se enumeran, si quieren que sus familias sobrevivan sin tener que prostituir a la parienta o a las hijas vistosas.

Publicado en democracia. 8 Comments »

EUROPA, LA GRAN RAMERA

El Consejo de la UE ha decidido aprobar la “Directiva de Retorno” que establece un plazo máximo de detención de los/las inmigrantes “sin papeles” de hasta 18 meses, permitiendo, además, que sea una autoridad administrativa, y no exclusivamente un juez, quien pueda decidir (inseguridad jurídica) la detención de los inmigrantes en los Centros de Internamiento de Extranjeros —CIEs— antes de proceder a expulsarlos, y que establece también la detención de menores no acompañados.

Así es que, en Europa, todos los europeos, todos, han decidido que los ciudadanos del Mundo a los que se califique y considere no merecedores de transitar por la propiedad privada de los europeos no podrán hacerlo. Y punto. Eso es lo que dicen hoy todos, toditos, todos los europeos.
No solo hay gente que nace , vive, crece, se prostituye y muere, sino que se permiten coartar la vida de los demás que quieren simplemente vivir en condiciones dignas. Eso es lo que hay y los ciudadanos europeos no pueden evitarlo porque ellos son un cero a la izquierda. Una mierda seca, vamos. Los responsables finales de las decisiones que adoptan sus amos (la crisis actual es la exigencia de responsablidad a los ciudadanos por el mal hacer de sus dirigentes). Y es que esos tunantes que tenéis de amos, sabían de antemano el tema de la crisis que ellos mismos han provocado para “limpiar” al personal y crear de paso el miedo necesario que permita que no se os olvide que sois dependientes y que ellos no, porque tienen el capital, la pela, el poder, y la chuleria suficiente para dictároslo, ¿pasa algo?

Con la Directiva de Retorno los europeos, todos, se quitan de encima a los inmigrantes que les sobran con la idea de poder mantener el equilibrio en relación con los costes de mano de obra. Ahora entras, ahora no entras. Lo cierto es que hay que decir en favor de los europeos en esta cuestión que no han tenido en consideración, para nada, el factor humano, sino el factor laboral.
Porque el factor humano ya lo tienen en cuenta cuando las empresas europeas acuden en ayuda del pueblo africano.

Así, a modo de ejemplo, los mayores exportadores europeos en África fueron el año 2006 Francia (con 21.000 millones, un 23% del total), Alemania (16.000 millones, un 18% del total) e Italia (13.000 millones, 14%). Los países europeos más beneficiados del comercio con África en 2006 fueron Suecia (con un excedente de más de 2.000 millones) y Francia e Italia (cada uno con un excedente de 1.000 millones).

El derecho a la libre circulación de las personas, que ellos mismos consagran como si de algo inamovible se tratara y que por establecerlo precisamente como derecho consideran que pueden anularlo —mejor se podrían meter los derechos dónde ya saben— queda reducido a una simple autorización administrativa discrecionalmente concedida en función de las variables necesidades de ganancia y acumulación del capitalismo europeo, como hemos dicho antes.

Los amitos Sarkozy—Merkel, y el resto de quienes gobiernan en Europa con la complicidad de los ciudadanos europeos, de todos los europeos, hacen una política claramente regresiva hacia esos humanos que no son considerados utilizables pero sí explotables. Allí en Africa y aquí en Europa. La cuestión está, como veis, en la obtención de superavit.

Estos adoradores y lameculos del capital, que gobiernan ilegítimamente nuestras ciudadades, son claramente xenófobos y, de paso, también los siervos europeos. Pues xenófobos son quienes mantienen actualmente en Europa 280 centros de internamiento y que piensan ampliar y extender allende las fronteras, como de hecho ya ocurre con el concurso de gobiernos comprados para ejercer funciones de carceleros a las puertas de la “Fortaleza Europa”. Evidentemente, el derecho que se crea en Europa es fascista y conculca los propios de derechos de la Carta Europea de Derechos Humanos. Carta de Derechos que está al alcance de todos para comprobar su inaplicación.

Se me olvidaba: por su parte, los mariconazos españoles que dirigen ese país, son lo mismo de mierdas y fascistas que los anteriores, que duda cabe. Desde el Rey al último alcalde, porque, amigos, el régimen no ha cambiado. Eso sí, parece que son deficitarios aún en relación con el comercio con Africa. Por mi parte espero que, si la naturaleza es justa, les haga pasar el mismo dolor que ellos les hacen pasar a quienes venir a España o a cualquier parte de Europa o del Mundo, y se les prohibe vivir, transitar o lo que sea. Sobre todo, sugiero que ese dolor les incida especialmente en el alma, si es que la tienen.

El unico alivio que tengo es que los europeos son tan “negros” como los que con el pensamiento puesto en sus familias, a las que dejan para buscar para ellos una mejor vida, son lacerados por estos lares. En fin, la gente de este planeta tenemos un problema muy, muy serio que resolver y no lo estamos enfrentando.

La imagen de este articulo lo dice todo: Es la representación de la Gran Ramera con todas las naciones y gentes sujetas a ella, enarbolando la bandera de Europa. Nótese que cabalga un toro,
símbolo de España.

JAVIER CASTUERA

Publicado en democracia. 7 Comments »

El gobierno erra sus previsiones, como era previsible

Previsiones del Gobierno en los Presupuestos Generales del Estado 2008

Crecimiento: 3,3%
Tasa de paro: 7,9%
Inflación: 2,8%

Previsiones revisadas en abril (tras las elecciones)

Crecimiento: 2,3%
Tasa de paro: 9,8%
Inflación: 3%

Previsiones actuales

Crecimiento: 1,9%

Tasa de paro: 11%

Inflación: 4%

Nos va a dar la risa con las previsiones para después del verano, eso, si no pasa nada en Irán.

CORRUPCIÓN RUTINARIA

El Ayuntamiento de Estepona confirma la regla de que la clase dirigente, emergida con la transformación de la dictadura en oligarquía de partidos, marcha por las rutas estatales, regionales y municipales que le abrió el brutal buldózer de la deslealtad, para dejar camino franco a la inmoralidad pública, fundadora de la Transición, en todos los ámbitos del poder. Los fenómenos designados con las voces corrupción y rutina, que derivan de la misma raíz latina, romper, se asocian indefectiblemente cuando no hay instituciones políticas concebidas para impedir la posibilidad de que el poder use su capacidad de hacer el mal, mediante la separación efectiva, no meramente funcional o nominal, de todos los poderes públicos, con el control recíproco entre ellos. Este último resorte, odiado por la oligarquía y su instrumento mediático, es lo que define a la democracia formal. Donde no existe esa separación constitucional, si el ejecutivo elabora las leyes y los Alcaldes pueden decretar la recalificación urbanística del suelo rústico, no puede prosperar espíritu público alguno ni dar oportunidad de nacer, sin ruptura de la oligarquía, a la democracia política.

Si la oligarquía se compuso con los materiales descompuestos en el Régimen y en la oposición; si del Rey para abajo todos traicionaron los principios y valores que dieron sentido a sus vidas anteriores; si el espíritu público se disolvió en el consenso entre los intereses privados de los portadores de cualquier clase de poder, es inevitable que la corrupción económica no solo se generalice, como secuela de una tradición de degeneración espiritual, sino que se convierta en factor de estabilidad de los gobiernos locales, regionales y nacionales. Sin corrupción, la Monarquía no habría resistido el empuje de la verdad. La solidez del Estado de Partidos se basa en la extensión e intensidad de la corrupción.

Cuando observamos los remedios caseros que se proponen en los medios periodísticos para impedir la corrupción rutinaria (endurecer las penas, dar mayor financiación estatal a los partidos, controlar mejor la concesión de licencias administrativas, y otros parches) no podemos evitar que la sonrisa se asome a nuestros labios, por la profunda analogía con el cornudo que sorprendió a su mujer haciendo el amor en el sofá de su propia casa, y pide consejo a su sabio amigo: ¡¡vende el sofá!! Eso es lo que ha hecho el PSOE, expulsando del partido al alcalde de Estepona, Barrientos.

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO FORTE

DIARIO DE LA REPÚBLICA CONSTITUCIONAL

Publicado en democracia. 6 Comments »

Discurso de Perón, 1 de mayo de 1952

Ningún bien económico es, en el sentir de nuestra doctrina, propiedad absoluta del individuo o del estado.

La reforma bancaria, su consecuente reforma de nuestro sistema monetario y la inversión del sistema crediticio son, acaso, las más visibles aplicaciones de aquel principio económico esencial.

En el sistema capitalista la moneda es un fin y no un medio; y a su valor absoluto todo se subordina, incluso los hombres.

En la memoria de todos está el recuerdo de los tiempos en que toda la economía nacional giraba en torno del valor del peso. La economía y, por lo tanto, el bienestar social- estaba subordinada al valor del dinero y éste constituía el primer dogma inviolable de la economía capitalista.

Nosotros hemos invertido esa escala de valores y decimos que el valor del dinero debe subordinarse a la economía del bienestar social. Hemos desligado peso de su sagrado respaldo en oro. Ello no significa negar el valor del oro. En un mundo que lo utiliza como moneda internacional, no podemos despreciarlo en su calidad de medio de pago internacional, pero estamos convencidos de que es mejor tener trigo y carne que dólares y oro.

En el orden interno, la economía social de nuestra doctrina establece que la moneda es un servicio público que crece o decrece, se valoriza o desvaloriza en razón directa de la riqueza que produce el trabajo de la nación. Yo me pregunto si es posible tener en circulación en 1951, con la renta nacional que tenemos, la misma cantidad de dinero que en 1945, cuanto la renta era cuatro veces menos. Para servir a un país de gran actividad económica se necesita, más dinero que para servir al movimiento económico de un país poco desarrollado.

El dinero tiene para nosotros un solo respaldo eficaz y real: la riqueza que se crea por el trabajo. Vale decir que el oro que garantiza el valor de nuestro peso es el trabajo de los argentinos. El peso no vale -como ninguna otra moneda- por el oro que se adquiere con él, sino por la cantidad de bienestar que pueden comprar con él los hombres que trabajan.

Me tiene sin cuidado el valor que le asignan a nuestro peso quienes lo relacionan con el oro o con el dólar, porque ni el oro ni el dólar engendran la riqueza. Por otra parte, ni el oro ni el dólar son valores absolutos y, en último término, también dependen del trabajo.


Felizmente, rompimos a tiempo con todos los dogmas del capitalismo y no tenemos de qué arrepentimos. No les pasa, en cambio, lo mismo a quienes aceptaron de buena o mala gana las órdenes o las sugerencias del capitalismo y amarraron la suerte de sus monedas al destino de la que acuña o imprime en las metrópolis, cifrando toda la riqueza del país en las monedas fuertes que circulaban por él sin producir otra cosa que capitales de comercio y de especulación.


Nosotros despreciamos el valor de las monedas fuertes y elegimos crear, en cambio, la moneda del trabajo, quizá un poco más dura que la que se gana especulando, pero por eso mismo menos variable en el juego mundial de las monedas.


Mientras los argentinos quieran trabajar y producir, crearán la moneda efectiva y real, el peso, cualquiera sea el valor que le asignen en los mercados del capitalismo, y no entrará jamás en la crisis que le auguran desde 1946 nuestros obtusos críticos, cuyas finanzas giran alrededor del dólar, que, de paso, suele ser también la moneda que paga sus ataques y sus traiciones.

En términos de economía social, es necesario establecerlo definitivamente: la única moneda que vale para nosotros es el trabajo y son los bienes de producción que nacen del trabajo. La valorización de la moneda no tiene como efecto final el incremento de los capitales, sino el aumento del poder adquisitivo de los salarios. Los salarios tienen mayor poder adquisitivo no en la medida del valor del peso sino en la medida en que el trabajo que se paga con aquellos salarios produce bienes útiles a la comunidad.

Para realizar todo esto, la República Argentina ha tomado plena posesión de su moneda convirtiéndola en un simple servicio público, aun cuando a algunas mentalidades capitalistas esto les suene a desplante de herejía.

Podemos decir lisa y llanamente que los argentinos hacemos lo que queremos con nuestra moneda, supeditando su valor al bienestar de nuestro pueblo. Por otra parte, en último análisis, y aun cuando parezca contradictorio, es lo mismo que hacen las metrópolis del capitalismo, que cumplen sus dogmas según la conveniencia, único canon invulnerable de la doctrina que sustentan.

La herejía que nosotros hemos consumado en beneficio del pueblo es la misma que los imperialistas realizan para expoliar al mundo. Nosotros desvalorizamos el peso argentino y así compramos todo lo que era nuestro y todos los capitales que ahora producen y sustentan nuestro bienestar, del mismo modo que ellos desvalorizaron sus monedas para cobrarse la guerra (se refiere a la II GM) que, al fin de cuentas, hicieron con hombres y con dinero de satélites y colonias.

La prueba que da valor a nuestra reforma monetaria está en las cifras de nuestra situación. Desde diciembre de 1946 a diciembre de 1951 nuestra circulación monetaria aumentó, mientras que las reservas de oro y divisas disminuyeron; pero, en cambio, repatriarnos nuestra deuda externa, nacionalizamos empresas y servicios públicos, ampliamos el tonelaje de nuestra flota mercante poniéndola entre las primeras del mundo; crearnos nuestra flota comercial aérea; industrializamos el país con más de 20.000 industrias nuevas; la renta nacional aumentó, y todo esto es riqueza auténtica y son valores materiales que siguen produciendo la riqueza que después se distribuye en el pueblo por los caminos abiertos de la justicia social.

Con oro y divisas -valores improductivos- hemos adquirido valores productivos. Creo que esto era lo sabio. Así como la moneda dejó de ser, en la economía social, el signo del capitalismo imperante, también el crédito pasó a integrar nuestro sistema con la modificación de los principios que lo regían.

El Banco Central de la República era un instrumento de la Banca Internacional y de su hija, bastarda pero servil, la oligarquía de nuestro país. Ahora es un instrumento del gobierno argentino y sirve al pueblo como cualquier otro instrumento del estado.

Antes de 1946 el sistema bancario era dirigido por extranjeros, ya que los bancos particulares -todos extranjeros—, con un aporte, equivalente a un 30% del capital inicial aproximadamente, manejaban las asambleas, ejerciendo así prácticamente la conducción económica de país.

Ahora el sistema bancario es dirigido por el gobierno que elige el pueblo. Cuando los bancos servían al capitalismo extranjero y a la oligarquía nacional, lógicamente los créditos bancarios, lo mismo que las divisas… , en una palabra, la moneda de ahorro y la moneda de producción engendrados por el trabajo del pueblo, tenían siempre los mismos destinatarios, que de ninguna manera iban a promover una actividad de beneficio social.

Desde 1946 el crédito tiene como destinatario el pueblo. Hay en esto una elemental razón de equidad y de justicia: aun cuando los capitales bancarios se integrasen con dinero de unas pocas empresas, como ocurre por lo general en el sistema capitalista, siempre, en última instancia, nace del trabajo que lo crea y debe volver en su redistribución al pueblo que trabaja.

Por eso también, en los últimos tiempos sobre todo, he venido insistiendo en la necesidad de que ya sea el pueblo mismo quien capitalice al país por medio del ahorro. Antes el ahorro del pueblo no tenía sentido porque, utilizado por los bancos en beneficio del capitalismo, lo único que hacía era añadir un poco más de leña al fuego de la explotación a que se sometía a los trabajadores. Ahora sí, el ahorro del pueblo tiene sentido… , no sólo porque es una garantía de previsión extendida como un cheque sobre el porvenir, sino también porque es dinero que vuelve al pueblo en bienestar social, creando en su círculo permanente riquezas nuevas que sirven como bienes del pueblo y de la patria.

Señalo, en este momento para el futuro y como política crediticia ideal de nuestra doctrina económica, los siguientes objetivos:

1) El crédito bancario debe servir para que cada argentino construya su propia casa.

2) El crédito bancario debe posibilitar a cada agricultor la adquisición de su propia tierra.

3) El crédito bancario debe posibilitar la organización cooperativa de la producción agraria, minera e industrial, y la actividad comercial consecuente de las mismas debe tener privilegio en el crédito sobre las actividades económicas individuales.

Estos objetivos, exigen que el pueblo vaya capitalizando al país con el esfuerzo de su producción y de sus ahorros. Producir y ahorrar deben ser dos pensamientos permanentes gravados en la conciencia económica del pueblo.

Los países capitalistas cifran su poderío en la capitalización de los monopolios y de las grandes empresas. Los países comunistas cifran el poder de su economía en la capitalización del estado.

Nuestra doctrina, también aquí en su clásica tercera posición, fundamenta todo el poder de su economía en la capitalización del pueblo, creándose aquí también una circulación permanente de valores económicos entre el pueblo y la economía.

“La República Argentina ha tomado plena posesión de su moneda convirtiéndola en un simple servicio público y, aún cuando a algunas mentalidades capitalistas esto les suene a desplante de herejía, podemos decir lisa y llanamente que los argentinos hacemos lo que queremos con nuestra moneda, supeditando su valor al bienestar de nuestro pueblo.”

Gracias, jota jota

FACTOR CHECO

Es la tercera vez que, en situaciones inesperadas, los dirigentes europeos ponen caras de más tontos de lo que requiere la simulación. La primera, la caída del muro de Berlin, los puso pasmarotes hasta descubrir, con el terrorismo, un nuevo enemigo común. La segunda, el NO de Francia y Holanda a la Constitución de la UE, los aleló hasta hallar en Lisboa otro misterio tecnocrático que permitiría mantener unida a la clase política a costa de la incomprensión de los gobernados. La tercera, el No de Irlanda, oculta la tartamuda memez con la carátula de las brujerías de secta.

El derrotado primer ministro irlandés pide a la UE que halle una fórmula, incluida la repetición del referéndum sobre el Tratado de Lisboa, para continuar el proceso de su ratificación. Bruselas, temerosa de que el NO se repita, está pensando en ofrecer a Dublín el derecho de veto en materia fiscal y la no aplicación del Tratado a los sectores económicos que lo han rechazado con mayor intensidad. Pero el problema del NO irlandés no se resolverá, sino que se agravará, con medidas discriminatorias que otros países reclamarían para sí. La decisión de los gobernados irlandeses es irreversible. Y colocará al Tratado de Lisboa en la misma situación que la fenecida Constitución de la UE, si el presidente de la República Checa, Sr. Klaus, mantiene su criterio de que no es posible seguir con la ratificación, pues el NO de Irlanda ha sido, como dice, “la victoria de la libertad, y de la razón sobre los proyectos elitistas, artificiales y burocráticos de Europa”.

Los “nacionalismos de pequeño país”, como fue bautizado el checo en la primavera de Praga de 1968, por M. Hroch, son más europeístas que los de las grandes naciones del continente. En nuestro anterior editorial sobre el factor irlandés, diagnosticamos el triunfo del NO, antes de conocer los datos del referéndum, recordando los primorosos antecedentes europeístas de la cultura humanista irlandesa. Ahora también recordamos que el pueblo checo presentó su causa nacional, ante los vencedores en la guerra del 14, como un hecho cultural europeo, antialemán y antimagiar, de carácter más lingüístico que político, derivado de los acontecimientos de 1848, y de las ideas desarrolladas por el gran historiador checo Palacky (1). La entidad checoeslovaca, cuyo concepto y expresión fue creada por Jan Kollar, que políticamente se consideraba húngaro, no podía durar sin imposición de un ocupante extranjero. Era natural la separación de checos y eslovacos.

El carácter de los pueblos se manifiesta en sus respuestas colectivas a preguntas del Poder sobre lo que aquellos ignoran. El NO libera. El SÍ esclaviza.

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO FORTE

DIARIO DE LA REPÚBLICA CONSTITUCIONAL

(1) Frantisek Palacky fue historiador y político. Siempre sostuvo, e invariablemente fue confirmado por la historia del siglo 20, que Europa Central es un espacio de naciones pequeñas, incapaces de existencia estatal independiente. Palacky consideraba que la existencia del aquel entonces multinacional imperio austriaco era el único garante del desarrollo libre de esas pequeñas naciones. Como político, Palacky defendía la transformación del imperio austriaco en un Estado federado. Exactamente lo que hoy sostiene Klaus que debe ser Europa entera.

(Este artículo, publicado originariamente en el Diario Español de la República Constitucional, arriba enlazado, se publica en Ácratas amparándonos en el derecho de cita. La nota (1) es del editor de Ácratas. Esperamos vuestros comentarios.)

Publicado en democracia. 10 Comments »