Me acordaré de tí con respeto

Ergo: Dada la situación, estoy de acuerdo en que lo primero sea conseguir una República (ni dios ni amo) donde reine (con perdón) la libertad política, pero si yo, por ejemplo, les ayudo a ello, una vez establecida, si les he visto no me acuerdo. ¿Cómo se come esto? ¿Acaso no es este el intríngulis del MCRC: que diferentes sensibilidades y pensamientos, reservándose sus ideas políticas, se unan para conseguir establecer unas reglas del juego realmente iguales para todos y, una vez conseguido, que gane el mejor? Uds. perdonen, pero me parece que algo no encaja. O no encajamos todos. No sé si será posible tanto pragmatismo. [Comentario original]

La intríngulis transitoria del MCRC, no tiene la trascendencia que le atribuyes. Durante la conquista de la libertad, el objetivo común no impedirá que en su seno se dibujen corrientes hacia la izquierda, hacia un equilibrio central y hacia la derecha. Porque no podemos olvidar que la mínima estructura del MCRC ha de ser una prefiguración de la convivencia politica que edificará la República Constitucional. Establecidas las reglas de juego, no se producirá el “si te ví, no me acuerdo”, sino el “porque te ví junto a mí en los momentos de la verdad, siempre me acordaré de ti con respeto”. [AGT]

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