Filosofía del inconsciente

Como dijo T.H. Huxley, “la gran tragedia de la ciencia es que una bella teoría puede ser asesinada por un hecho feo”. Los bellos sofismas psicoanalíticos han perecido a manos de la fea y prosaica realidad empírica. La teoría de Freud sobre el origen de la civilización fue desmontada por las investigaciones realizadas en Nueva Guinea, en los años 1950, por el antropólogo Malinowski, quien demostró que el complejo de Edipo distaba mucho de ser universal, sino que sólo era un simple producto cultural de Occidente.

Respecto al descubrimiento de la importancia del inconsciente, otros antes que Freud pueden anotarse ese mérito. Así, ya en la primera mitad del siglo XIX, Schopenhauer hizo de la voluntad inconsciente en la naturaleza y el hombre el centro de su pensamiento; el filósofo y pedagogo Herbart habló de la mente inconsciente y de su preeminencia sobre la consciencia; Helmholtz habló de la existencia de operaciones inconscientes en el proceso de percepción de la realidad; y Eduard Von Hartman escribió en 1868 su ‘Filosofía del Inconsciente’. Freud fue sobre todo el gran estilista y publicista literario de una idea que no era suya, ni mucho menos.

Hoy en día, los neurocientíficos y psicólogos experimentales vuelven a estudiar y a hablar del Inconsciente. Pero, mientras que el Inconsciente Freudiano era una caldera de pulsiones, deseos e instintos reprimidos (en aras del desarrollo y mantenimiento de la civilización misma), en las modernas ciencias de la conducta y del cerebro el Inconsciente se parece mucho más a los procesos de flujo de información de un ordenador: no sería sino un conjunto de algoritmos y cómputos que operan sobre representaciones mentales, más allá de los límites de la capacidad atencional. El concepto de Inconsciente manejado por las actuales ciencias de la conducta y del cerebro se parece mucho más al Inconsciente de Herman Helmholtz, fisiólogo aleman del siglo XIX, que al de Freud (para Helmholtz, cada vez que percibimos un objeto realizamos automáticamente y sin darnos cuenta una serie de cálculos matemáticos sobre su distancia, tamaño, etc., y ese conjunto de cálculos son los que constituyen el Inconsciente). [Comentario original]

Tengo por costumbre, adquirida desde mis años universitaros, de no hablar de lo que no se. No discutire sobre el estado de la ciencia neurobilogica respecto del inconsciente. Peri si conozco las investigaciones posteriores a Malinowsky. Quien sufrió el error de no sustituir la función edípica del padre occidental, por la del tio materno que realizaba el mismo rol en Nueva Guinea. Cuando nos encontremos tendré sumo placer en hablar del Inconsciente de K.R.E. Hartmann, pues yo lo recuerdo no como insconciente psicologico, sino como un Absoluto (lo incondicionado) metafísico, creador de un mundo que, siendo el mejor de los posibles, es peor que su no existencia. Y con este pesimismo, parecido al de Schopenhauer, hace de la historia una filsofia de salvación. Pedona si mi memoria no es capaz de ser más fiel a esa hipótesis metafísica. [AGT]

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