Sin el apoyo de Sindicatos, partidos ni medios de comunicación ordinarios, un grupo de intrépidos ha lanzado en internet una convocatoria de huelga general. Ahí va el primer “puñetazo” de la sociedad civil a los órganos estatales, ¿dolerá como para tambalearse?

15 DE JULIO DE 2008 PRIMERA HUELGA GENERAL CONVOCADA EN INTERNET. CONTRA NUESTRA RUINA. UNETE Y PASALO!!!!

Contra la ruina a la que nos están llevando los políticos; entre otras razones, por la subida de los precios de alimentos básicos, de la luz, de la gasolina, etc… ¡Éstos sí son problemas que nos preocupan!

LA CRUDA VERDAD: CRECIMIENTO CERO E INFLACIÓN 5%

Estancamiento de la economía española, recesión en toda regla, crecimiento nulo e inflación disparada. Inaudito, tercermundista, absurdo. Lo sabíamos todos los analistas serios. Lo pronosticamos. Mientras, Zapatero y sus secuaces engañaban a la ciudadanía y al pueblo, fingiendo que no pasaba nada porque había elecciones en marzo. Pero se sabía desde junio de 2007. Y la oposición —no sólo el PP, sino también IU y toda la metástasis nacionalista, esa purria oportunista— no denunció el fraude, porque no osó perjudicar a los amos del teatro, que son la Banca, los especuladores de cuello blanco y las transnacionales.

Las consecuencias de la estanflación que nos acomete son el paro irrefrenable (3.500.000 parados para finales de 2008), la miseria para la mitad de las familias españolas (ya un cuarto está por debajo del umbral de la pobreza) y el hundimiento de las cuentas del Estado (déficit público del 1,5 % a finales de año).

En cualesquiera otras circunstancias, la revolución social estaría en marcha. Pero la mayoría de los españoles ha picado el anzuelo del endeudamiento de por vida, y no tiene ningún margen para la dignidad personal, es esclavo de la Banca y del empresariado al precio que éste estime oportuno pagarle. Si es necesario, con tal de no perder la vivienda, pondrá el coño de sus hijas jóvenes a trabajar por las esquinas.

Antes del 9M nos preguntábamos por qué la Banca apoyaba al incompetente de Zapatero y a su equipo de advenedizos para seguir al frente del Estado. Ya tenemos la respuesta: sólo el Socialismo (falso, como un billete de 7 euros) puede hacer la siguiente Transición, que no es política, sino social: conseguir convertir a los pocos españoles dignos que quedan en ratas de cloaca, esclavos, lamedores, mendigos, conformistas, pobretes, prostitutos. Que no levanten cabeza para el resto de sus días. Si los españoles no reaccionamos y no salimos a la calle con una hoz en la mano cada uno, es que nos lo merecemos.

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EL NECESARIO DESPERTAR DE LA OPINIÓN PÚBLICA

Si la opinión pública no opina, sino que sólo cree en lo previamente elaborado por otros sobre lo que ha de creer, no hay opinión pública que valga. Lo que queda son creyentes. Creyentes en ideas y actuaciones impropias y por tanto desconocidas en su finalidad. Al fenómeno de la opinión pública le puso fin la dictadura del terror jacobino y, desde entonces, salvo en momentos excepcionales, es el poder creciente de los medios informativos quien impone las opiniones a adoptar. Ha sustituido toda opinión pública posible.

La gente cree que tiene opinión propia, pero salvo un grupo reducido de gente culta y enterada, esa su opinión ha sido, como decimos, fabricada previamente por los poderes establecidos. Las mercaderías políticas llegan al consumidor adaptadas a cada país por sus propios medios de comunicación a semejanza de las campañas de promoción de un producto comercial, precedidas de un proceso de creación publicitaria. La ideologización del vacío propone que se admire lo despreciable y que domine lo vulgar y la sinrazón. Todo está organizado para excluir de la sociedad española cualquier atisbo de razonamiento, de sentido común.

Paciendo cual gusanos en hojas de morera, sólo la facilidad de los españoles para cambiar sus costumbres y valores al vaivén de los acontecimientos políticos, o una gran conmoción nacional como la que se avecina, hará retornarlo al sentido común. La Monarquía de Partidos y de Nacionalidades, de Corrupción y de Consenso, se ha desequilibrado voluntariamente y a través de sus flancos ha expulsado el hedor de la reacción.

Es la oportunidad esperada, es el momento de la revolución del sentido común ante el desmoronamiento de España lo que puede evitar la consumación del desastre, la continuidad del sistema corrupto, dando al Estado, de modo pacífico y razonable, la forma Constitucional de la III República.

( SOBRE TEXTO DE A.G.T.)

JAVIER

¿BANCO DE ESPAÑA?

(Amparándonos en el derecho de cita, reproducimos el magnífico artículo de un compañero de armas, Carlos Angulo, publicado en el medio fraterno, el Diario Español de la República Constitucional.)

La economía, contra la creencia general, no son las reglas que rigen los sistemas monetarios y financieros, sino aquellas que dirigen el ciclo de abastecimiento vital de las sociedades. Al servicio de la economía, estos sistemas permiten la gestión eficaz y eficiente de los recursos, materiales y sobre todo humanos. Los gobiernos son los que dictan la política monetaria adecuada a la coyuntura económica, facilitando la expansión monetaria en épocas de bonanza a la vez que fomentando el ahorro de recursos para las épocas de escasez.

Un estudio del Instituto Juan de Mariana, “El crédito bancario a la construcción en España (1993-2007)”, pone de manifiesto que el Banco de España, regulador del sistema financiero español, ha permitido a las instituciones financieras cometer excesos en la expansión de crédito que han llevado al conjunto de la Banca a disponer tan sólo del 26% de capital para respaldar el crédito concedido al sector de la construcción. Como resultado, el impresionante aumento de precio de la vivienda y el inevitable endeudamiento de las familias: la burbuja inmobiliaria.

Gracias a la disponibilidad de financiación (en la práctica, ilimitada), la cuantía de la deuda adquirida por el sector de la construcción mediante créditos en los últimos 15 años se ha multiplicado por más de 12, desde los 85.000 millones de euros hasta los exorbitantes 1,07 billones de euros, en especial en los últimos 10, desde 1997, con tasas de crecimiento de la deuda superiores al 10%, que en los años 2005 y 2006 sobrepasaron el 20%. El sistema financiero obtiene los fondos que respaldan la concesión de más crédito del incremento de valor de los activos, en este caso las viviendas, que ya no depende del precio objetivo de mercado en la economía real, sino del valor especulativo en los mercados financieros del compromiso de pago de la deuda contraída, las letras firmadas. La institución reguladora ha de ser la encargada de limitar la retroalimentación.

Romper la burbuja implica reajustar los precios hinchados de las hipotecas al precio real de mercado, aunque éste tampoco sea un mercado libre. En democracia, los gobiernos deciden con total transparencia en función de mayorías de opinión, cuál es la manera óptima de distribuir los recursos para el progreso de la sociedad.

CARLOS ANGULO

Intervención del ministro de Relaciones Exteriores de Cuba ante la Asamblea de la ONU

El presidente Bush debe responder ante el mundo por sus crímenes
por Felipe Perez Roque

Señor Presidente:

Nunca antes se habían hecho tan evidentes los peligros reales que acechan a la especie humana; nunca antes se habían hecho tan evidentes las violaciones al Derecho Internacional que ponen en creciente peligro a la paz y la seguridad internacionales; nunca antes se habían hecho tan evidentes la desigualdad y la exclusión, que golpean a más de las dos terceras partes de la población de nuestro planeta.

Poner fin al despilfarro y al frenesí consumista que promueven las grandes corporaciones y los grupos de poder de un reducido grupo de países desarrollados, que derrochan a costa de la pobreza y la perpetuación del subdesarrollo en una vasta periferia de países pobres en los que malviven miles de millones de personas, se ha convertido en un factor clave para la subsistencia de la humanidad. La reunión de alto nivel de esta Asamblea General, efectuada hace tan solo dos días, dejó claro el peligro que representa el acelerado calentamiento global que ya padecemos y su efecto en el cambio climático. Hay que actuar, y hacerlo rápido, y los países desarrollados tienen el deber moral y la responsabilidad histórica de dar el ejemplo y encabezar el esfuerzo.

Por otra parte, varios de nuestros países, siempre del Sur, siguen siendo víctimas de inadmisibles actos de agresión por parte de los poderosos de siempre, motivados, en lo esencial, por el insaciable apetito de recursos estratégicos. Las guerras de conquista y la proclamación y aplicación de doctrinas basadas en la guerra preventiva, que no excluyen el uso de armas nucleares incluso contra Estados que no las poseen, y el uso reiterado de pretextos tales como el supuesto combate al terrorismo, la pretendida promoción de la democracia o el llamado cambio de régimen en países unilateralmente calificados como estados villanos, constituyen hoy la mayor y más grave amenaza a la paz y la seguridad en el mundo.

La agresión y ocupación ilegal de países, la intervención militar contraria al Derecho Internacional y a los propósitos y principios de la Carta de la ONU, el bombardeo a civiles y la tortura siguen siendo prácticas diarias. Bajo la falsa letanía de la libertad y la democracia, se intenta consagrar el saqueo de los recursos naturales del Tercer Mundo y controlar zonas de creciente importancia geoestratégica. Ese y no otro es el proyecto de dominación imperial que intenta imponer a sangre y fuego la superpotencia militar más poderosa que el hombre ha visto.

Lejos de actuarse en las relaciones internacionales según los principios de la solidaridad, la justicia social e internacional, la igualdad y el desarrollo para todos, se emplean sin el mínimo pudor las prácticas de certificar a países, de imponer bloqueos unilaterales, de amenazar con la agresión, de chantajear y coaccionar.

Si un pequeño país defiende su derecho a la independencia se le acusa de Estado villano; si una potencia agrede a un país se dice que “lo libera”. Un combatiente contra la agresión extranjera es un terrorista; un soldado agresor es un “luchador por la libertad”. Es la guerra mediática, la estafa de las verdades, la tiranía del pensamiento único en un mundo globalizado.

En lugar de avanzar hacia el desarme general y completo, incluido el desarme nuclear, que ha constituido por décadas un reclamo permanente del Movimiento de Países No Alineados, se promueve el armamentismo y el despilfarro en nuevas armas y sistemas de armamentos que gastan los recursos que el mundo requeriría para mitigar los efectos del cambio climático y para hacerle frente a los gravísimos problemas derivados de la pobreza y la marginación.

Se intenta impedir, politizada y selectivamente, la aplicación del principio, proclamado ya en el Tratado de No Proliferación Nuclear, de que las naciones tienen derecho al desarrollo de la energía nuclear con fines pacíficos. Se amenaza con la guerra y la destrucción a unos países mientras se le permite al aliado agresivo disponer de cientos de artefactos nucleares y se le ayuda a modernizarlos continuamente.

¿Cuánto tiempo más tendrá que transcurrir y cuántas nuevas víctimas morirán antes de que los halcones de la guerra comprendan que las armas no sirven para resolver los graves problemas de la humanidad?

Un día como hoy, vale la pena recordar las palabras del Presidente Fidel Castro ante esta Asamblea General en octubre de 1979:

“Digamos adiós a las armas y consagrémonos civilizadamente a los problemas más agobiantes de nuestra era. Esa es la responsabilidad y el deber más sagrado de todos los estadistas del mundo. Esa es, además, la premisa indispensable de la supervivencia humana”.

Señor Presidente:

Hoy no se avanza hacia el cumplimiento de las Metas del Milenio y de las decisiones de las grandes conferencias de las Naciones Unidas efectuadas durante la última década.

La pobreza no disminuye. Crece la desigualdad entre los países y dentro de los países.

Mil cien millones de personas no tienen acceso a agua potable; 2 600 millones carecen de servicios de saneamiento; más de 800 millones son analfabetos y 115 millones de niños no van a la escuela primaria; 850 millones pasan hambre todos los días. El 1% de las personas más ricas del mundo posee el 40% de la riqueza, mientras el 50% de la población mundial apenas cuenta con un 1%. Todo esto ocurre en un mundo que gasta un millón de millones en armas y otro en publicidad comercial.

Los cerca de mil millones de personas que viven en países desarrollados consumen alrededor de la mitad de la energía total, mientras que casi 2000 millones de pobres no conocen todavía la electricidad.

¿Es ese el mundo que quieren que aceptemos? ¿Es acaso el futuro con el que debemos conformarnos? ¿Tenemos o no derecho a luchar por cambiar este estado de cosas? ¿Debemos o no luchar porque un mundo mejor sea posible?

¿Por qué se despilfarran tan colosales recursos en la industria de matar y no se emplean para salvar vidas? ¿Por qué no se construyen escuelas en vez de submarinos nucleares y hospitales en vez de bombas “inteligentes”? ¿Por qué no se producen vacunas en vez de vehículos blindados y más alimentos en vez de más bombarderos? ¿Por qué no se impulsan las investigaciones para combatir el SIDA, la malaria y la tuberculosis en vez de para fabricar escudos antimisiles? ¿Por qué no se libra la guerra contra la pobreza en vez de contra los pobres?

A pesar de que se necesitan sólo 150 mil millones de dólares para alcanzar las Metas del Milenio, se afirma hipócritamente que no hay de donde obtener los recursos financieros necesarios. ¡Mentira! Sí hay dinero de sobra, lo que falta es la voluntad política, la ética y el compromiso real de los que tienen que tomar las decisiones.

Si se quiere de verdad encontrar el dinero:

Cúmplase de una vez con el compromiso de dedicar el 0,7% del PIB a la Ayuda Oficial al Desarrollo. Ello significaría más de 141 mil millones de dólares adicionales a los montos actuales. En el colmo de la simulación, los países donantes contabilizan ahora las condonaciones de una deuda que saben que no podrán cobrar para inflar artificialmente sus contribuciones.

Condónese la deuda externa, que nuestros países han pagado ya más de una vez. Ello permitiría dedicar al desarrollo los más de 400 mil millones de dólares que hoy se dedican al servicio de una deuda que no deja de crecer.

Conclúyase la Ronda de Doha para el desarrollo y elimínense los 300 mil millones de subsidios agrícolas de los países desarrollados. Ello permitirá dedicar ese dinero a luchar contra la pobreza rural, la inseguridad alimentaria y a garantizar precios justos para los productos de exportación de los países subdesarrollados.

Reconózcase nuestro derecho al desarrollo. Garantícese nuestro derecho a acceder a los mercados, las patentes y las tecnologías que hoy son monopolio exclusivo de los poderosos. Ayúdese a nuestros países a formar profesionales y científicos y déjese de robarnos el talento.

Los países no alineados no necesitamos limosnas; necesitamos y exigimos justicia.

Respétese nuestro derecho a la diversidad cultural y a la preservación de nuestro patrimonio, nuestros símbolos y nuestra idiosincrasia. Ese ha sido el reclamo unánime que los países no alineados acabamos de proclamar en Teherán, en nuestra Reunión Ministerial sobre Derechos Humanos y Diversidad Cultural.

Señor Presidente:

Los países no alineados queremos unas Naciones Unidas más democráticas y transparentes, en las que la Asamblea General, su órgano más representativo y democrático, ejerza realmente las facultades que le corresponden.

Necesitamos unas Naciones Unidas con un Consejo de Seguridad reformado, que actúe dentro del mandato que le otorga la Carta constitutiva de la Organización, sin invadir las funciones y prerrogativas de otros órganos del sistema. Un Consejo de Seguridad con una membresía ampliada, a tono con la composición actual de la ONU, donde los países subdesarrollados somos mayoría. Un Consejo de Seguridad donde se reformen radicalmente sus métodos de trabajo para permitir la transparencia y el acceso de todos los Estados Miembros a sus labores.

Defendemos unas Naciones Unidas donde el multilateralismo y las soluciones acordadas en el más absoluto respeto a la Carta, constituyan la única vía de abordar y resolver los problemas actuales.

Necesitamos un Consejo de Derechos Humanos que impida la repetición de los graves errores de la antigua Comisión de Derechos Humanos. Un Consejo que consagre en su práctica el principio de que los derechos humanos son universales, indivisibles e interdependientes. Un Consejo que ponga fin a la selectividad y los dobles raseros. Los países no alineados nos opondremos firmemente a las aviesas maquinaciones de algunos poderosos que, frustrados por no haber podido lograr sus objetivos, pretenden ahora reabrir y cuestionar el acuerdo alcanzado en el arduo y difícil proceso de construcción institucional del Consejo.

Los países no alineados no cejaremos en la defensa de los postulados con los que se fundó nuestro Movimiento, que son similares a los de esta Organización. Fomentaremos entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto a los principios de soberanía, igualdad de derechos y libre determinación de los pueblos.

Continuaremos defendiendo el derecho del sufrido y heroico pueblo palestino a tener su propio Estado con su capital en Jerusalén Oriental. Continuaremos condenando el genocidio que contra él se comete.

Seguiremos proclamando el derecho del pueblo de Puerto Rico a la soberanía y la independencia.

Los países no alineados representamos casi dos tercios de la membresía de Naciones Unidas. Nuestras reivindicaciones no podrán ser preteridas ni nuestros intereses ignorados. Nos mantendremos unidos y nos apoyaremos en la defensa de nuestros derechos. Haremos que nuestra voz sea escuchada.

Señor Presidente:

Aquí terminaba mi discurso como Presidente del Movimiento de Países No Alineados. Sin embargo, la escandalosa y grosera actuación del Presidente de los Estados Unidos en esta sala, en la mañana de ayer, me obliga ahora a pronunciar unas palabras a nombre de Cuba.

Empleando un lenguaje soez y un tono arrogante, el Presidente Bush insultó y amenazó a una decena de países; impartió órdenes, terminante y autoritario, a la Asamblea General; y distribuyó, con una prepotencia jamás vista en esta sala, calificaciones y juicios sobre una veintena de países.

Fue un espectáculo bochornoso. El delirium tremens del gendarme mundial. La embriaguez del poder imperial, aderezada con toda la mediocridad y el cinismo de los que amenazan con guerras en las que saben que no se juegan su vida.

El Presidente de los Estados Unidos no tiene ningún derecho a juzgar a otra nación soberana de este planeta. Tener poderosas armas nucleares no da derecho alguno sobre los derechos de los pueblos de los otros 191 países aquí representados.

¡Y no debe subestimarse la determinación y el coraje de los pueblos a la hora de defender sus derechos! A fin de cuentas, lo que vale no es el poder de los cañones, sino la justeza de las ideas por las que se combate. El Presidente belicoso y amenazante ya debería haberlo aprendido a estas alturas.

Igualdad soberana de los Estados y no “cambio de régimen”. Respeto a la soberanía y no certificaciones unilaterales de buena conducta. Respeto al Derecho Internacional y no bloqueos y guerras ilegales.

El Presidente Bush habló de democracia, pero todos sabemos que miente. Él llegó a la Presidencia mediante el fraude y el engaño. Nos hubiéramos ahorrado ayer su presencia y habríamos escuchado al Presidente Albert Gore hablar sobre el cambio climático y los riesgos para nuestra especie. Recordamos, además, cómo apoyó sin ambages el golpe de Estado contra el Presidente y la Constitución de Venezuela.

Habló de paz, pero sabemos que miente. Recordamos bien cuando amenazó a 60 o más países, a los que llamó “oscuros rincones del planeta”, con hacerlos desaparecer de la faz de la Tierra con ataques preventivos y sorpresivos. Bush es un curioso guerrero que, desde la retaguardia, manda a matar y a morir a los jóvenes de su país a miles de kilómetros de sus costas.

Habló de derechos humanos, pero sabemos que miente. Es el responsable de la muerte de 600 mil civiles en Irak, autorizó la tortura en la Base Naval de Guantánamo y en Abu Ghraib, y es cómplice del secuestro y la desaparición de personas, los vuelos secretos y las cárceles clandestinas.

Habló de la lucha contra el terrorismo, pero sabemos que miente. Ha garantizado total impunidad a los más abominables grupos terroristas que, desde Miami, han perpetrado horrendos crímenes contra el pueblo cubano.

El Presidente Bush atacó al nuevo Consejo de Derechos Humanos. Sangra por la herida; rumia su impotencia. Lo martiriza la vergüenza de que, durante su Presidencia, Estados Unidos no puede siquiera aspirar a ser miembro, porque las elecciones son por voto secreto. Cuba, en cambio, resultó elegida miembro fundador con más de dos tercios de los votos.

Habló de cooperación, desarrollo y prosperidad para el resto del mundo, pero todos sabemos que miente. Ha sido el más egoísta e irresponsable político que hayamos visto. En un mundo en el que morirán este año 10 millones de niños menores de 5 años por enfermedades prevenibles, sus mezquinas y demagógicas propuestas de ayer son una broma de mal gusto.

El Presidente Bush no tiene autoridad moral ni credibilidad para juzgar a nadie. Debería responder ante el mundo por sus crímenes.

Hay un límite a la arrogancia y la hipocresía. Hay un límite a la mentira y el chantaje. Cuba rechaza y condena cada una de las mendaces palabras pronunciadas ayer por el Presidente de los Estados Unidos.

Señor Presidente:

Cuba agradece la solidaridad que ha recibido de esta Asamblea General en su lucha contra el bloqueo y las agresiones que ha debido enfrentar durante casi cinco décadas.

Cuba agradece a los que han apoyado su lucha tenaz contra el terrorismo y han levantado su voz a favor de la liberación de cinco luchadores antiterroristas cubanos encarcelados injustamente en prisiones de Estados Unidos.

Cuba luchará junto con todos los integrantes del Movimiento de Países No Alineados por alcanzar un orden internacional más justo y democrático, en el que nuestros pueblos puedan ejercer su derecho a la paz y el desarrollo.

Se nos podrá acusar de soñadores, pero luchamos con la convicción de que los sueños de hoy serán las realidades de mañana.

Luchamos con la convicción de que cuando hay hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres y en ellos va un pueblo entero, va la dignidad humana.

Muchas gracias.

Felipe Perez Roque
Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba.

A LOS SOBERANOS ESPAÑOLES LES SUBEN LA LUZ SIN PREGUNTARLES Y NO SE INMUTAN

Una preguntita a los votantes, a los ciudadanos libres que votan sabiendo lo que hacen: ¿les ha pedido alguien permiso para subir la luz eléctrica? Porque, si son ustedes los depositarios de esa cosa que llaman soberanía, al menos les debían haber consultado, ¿no les parece? Digo esto, porque, en plena crisis, su Gobierno ha decidido que les van a meter una puya por el culo de varios kilowatios (¿se dice así, Kilo-watio? Je, je). ¿Les han preguntado a los señores soberanos, a ustedes, por el asuntito del agua? ¿Les van a exigir ustedes que hagan efectivo el pago de los 400 machacantes, tal y como se los prometieron en plena campaña electoral? Y si no se los dan, ¿lo denunciarán ustedes? Pero ¿ante quién? ¿ante el Tribunal Constitucional o ante al Tribunal Supremo? ¿O acudirán a Europa? ¿O mejor tragarán y con la soberanía les bastará? ¿Cómo es posible que por decreto se tiren el moco sacando unas supuestas medidas de ayudas para paliar la crisis, y por otro les peguen un subidón en la factura de luz? ¿Ustedes se han parado a pensar en esto? ¿Se han parado a pensar qué es lo que pensarán sobre ustedes esos que ustedes mismos han puesto ahí, hace casi nada, para que les gobiernen?

De todas formas no es para tanto, fistros, porque, ¿saben ustedes que para septiembre, ya lo están avanzando, no habrá dinerito para pagar los subsidios por desempleo? Entonces, el problema de la factura de la luz dejará de serlo para todo aquel parado que, sin recursos, tenga que dejar de pagar la luz, es decir, se quede sin luces. Al no pagarla, como si la suben un 3000%. Al menos un alivio. La verdad, yo no quiero ser tan soberano como ustedes, que me están fastidiando sobremanera, ni quiero ser Pueblo para que en mi resida nada de nada. Menos soberanos y más hispanos.

JAVIER CASTUERA

ENCUESTA ESTATAL SOBRE LA VIABILIDAD DE UNA REVOLUCIÓN EN ESPAÑA

Aprovecho las páginas de este diario para, en lugar del Ministerio de Fomento y del Ministerio del Interior, hacer al Pueblo Soberano la pregunta que se encuentra al final del texto. Pero antes ofrecemos un texto situacional, para que os oriente y que podría haberlo escrito cualquier ciudadano o trabajador de medianas entendederas como introducción a la misma. Gracias de antemano por su colaboración.

“La revolución puede entenderse, tanto como acción o efecto de resolver, cuanto como cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación. Los conformistas, los satisfechos, nunca quieren saber nada y nunca se comprometen. Y hay que decir que son millones. No hay nada de lo que haya que convencerlos, allá cada uno con su vida. No cabe entablar discusiones que no acabarían nunca. Pero hay razones para pensar y llegar a la conclusión de que no vivimos con normalidad, con la tranquilidad que deberíamos tener en este mundo en el que tantos somos y tan diferente pensamos. Las razones para ser revolucionario no son ni ideológicas ni doctrinales.

Se puede ser revolucionario por meras razones vitales y objetivas, porque he nacido hombre y en unas circunstancias determinadas que no me gustan. He tenido la suerte de nacer menos idiota que muchos y mas imbécil que otros cuantos. Pero una vez abiertos los ojos tras haber experimentado algunas de las sorpresas mundanas que la vida te regala a diario y sentido que las mismas me hacen daño, no tengo excusa para conmigo y debo reconocer que estorban a mi desarrollo vital. Por eso debo ser revolucionario, para quitármelas de encima. Ser revolucionario no implica ser un asesino, ni implica ser violento, sino que lo que no te gusta lo cambias con formas de actuación que duelen mucho al que van dirigidas. Así de sencillo. Pero no soy revolucionario porque sea cristiano, marxista, falangista o seguidor de Gandhi.”

Pregunta Uno: Diga si hay razones hoy para ser revolucionarios en España , y enumere tres.

Pregunta Dos: ¿ Cree o piensa que existen motivos para que tanto la monarquía como los partidos políticos, que tanto os quieren, de verdad, deban temer algún tipo de movimiento revolución, violento o no, subvencionado o no, que pueda hacerles perder el poder que ostentan.?

Pregunta tres: ¿Piensa o cree que pronto veremos encuestas reales como las de este artículo procedentes de estados preocupados ante la posibilidad de pérdida del poder a manos de los pobres trabajadores y miserables ciudadanos? ¿Cree o piensa, o ninguna de las dos cosas, que el Estado español debería empezar a preocuparse por su situación?.

Deja tu comentario, presto. Y gracias a quienes nos votan favorablemente en Menéame.

JAVIER CASTUERA

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