Los intereses creados

Los intereses creados en el Estado de Partidos y de Autonomías no permiten que el capital financiero se subordine al capital industrial, ni que el empresario encuentre el clima de respeto social y el marco legal idóneo para asumir los riesgos inherentes a la inversión de capital, sin depender de la corrupción administrativa, del favor del partido gobernante ni de la demagogia obrerista. La organización patronal, tan politizada como la sindical, constituye un órgano estatal que asegura el dominio de la oligarquía en el Estado de Partidos. Sus poderes reales, delegados por las empresas del gran capital, se manifiestan en los Convenios Colectivos como los del gobierno visible de la oligarquía invisible.

[AGT en Sociedad empresarial]

El ocaso de las ideologías

La famosa teoría del ocaso o crepúsculo de las ideologías (que en España formuló con brillantez Gonzalo Fernández de la Mora) se quedó en la descripción del fenómeno, pero no ahondó en la causa que lo producía. Que no era otra que la eliminación de la presencia ideológica de la sociedad civil en el Estado de partido único, en el Estado de partidos y en las Comunidades nacionalistas o en las de sus imitadoras regionales.

[AGT en La Sociedad Civil]

La correcta administración del poder

La correcta administración del Poder es la más delicada y compleja acción de un Gobierno. Es más espinosa, si el origen de dicho Gobierno es espurio y no es consecuencia de la decisión de una amplia mayoría de la población gobernada. Pero es imposible, si además el ejercicio del Poder es partidista, sectario y malversa el interés colectivo de dicha mayoría.
Sumar partido estatal con nacionalistas y apoyos coyunturales de “pesebristas\” es traicionar, obviamente, el deseo y la voluntad del voto. Tal consenso no es más que para alcanzar el Poder e instalados en él, olvidan su ideología, se excusan en la “gobernabilidad” y se sirven en su provecho.

Por otra parte, la señal más evidente del mal Gobierno es su continua y permanente división, con la añagaza de aproximarlo al administrado. Un Gobierno que gobierne como ha de ser, no debería admitir tal argumento, so pena de reconocer su incapacidad de llegar hasta el último rincón del Estado y por ende de no saber gobernar. No debe haber cinco Administraciones, ni cuatro; en una correcta administración del Poder habrá la del Estado y la del Municipio, lo demás es generar burocracia, corrupción y desgobierno.

Finalmente, no conduce a la armonía una atomización del Gobierno ni por supuesto del Poder, al final es una estructura sin cimientos (la Ciudadanía), cuando todo emana y tiene su razón en ella. Y no vale que se le contente, con que cada cierto tiempo vota. Es una de las más viles y ruines evasivas de la partitocracia. Si los administrados no tenemos otra voz ni otra acción, que echar un papeleta cada cuatro años, el sistema no es democrático, sino totalitario, ya que asfixia la libertad y la subyuga. [Comentario original]

La propaganda del Estado de Autonomias no obedece al princio de la racionalidad de la administración publica, ni al princpio democrático de acercamiento al gobernado. La quiebra del primer principio, con el consiguiente encarecimiento, es tan evidente que no requiere ser argumentada para ser vista. Pero no sucede lo mismo con el principio democrático. Si no hay democracia en el centro ni en las extremidades.

En el Estado de Partidos, una oligarquía politica, las Autonomias crean el fenómeno que describió el gran pensador Tocqueville. La multiplicacion de centros de despotismo hace más insoportables los más cercanos al que los padece. La injusticia, la burocracia, la incompetencia y la corrupcion de los poderes autonómicos se soportan peor que los vicios de gobiernos lejanos. Se sabía en las monarquías absolutas y en las modernas dictaduras. Los Zares eran disculpados porque el pueblo suponia que no conocían lo que sus funcionarios locales hacían. Lo mismo con Franco. Sin el sentimiento nacionalista, catalanes y vascos odiarían mas a sus gobiernos autonómicos que al de Madrid. La descentralización y desconcetración del poder del Estado ha creado más centralizacion y concentracion en 17 poderes autónomos, sin aligerar ni aliviar los vicios del gobierno central. [AGT]

Lo sentimental no se combate con razones

No puedo discutir frente a lo irrefutable. Vosotros aceptais respuestas a preguntas que no han sido, ni pueden ser formuladas. ¿Quien ha dicho que el Pais Vasco o Cataluña son nacionalides?. La constitucion de la Monarquía carece de valor para cualquier democrata. ¿Quien dice que esas dos partes de España son “comunidades nacionales o culturales”?. Los partidos nacionalistas carecen de autoridad para transformar sus sentientos particulares en razones universales puedan ser compartidas. Finalmente, la liberta politica, por ser colectiva, no puede dividirse por regiones. Es inseparable de de la totalidad gobernada. Como dice Stuart Mill, “lo reflexivo conduce a la libertad, lo irreflexivo a la independencia”. Ni siquiera conoceis la obra del creador del nacionalismo, que no fueron Herder ni Fichte, sino el historiador checo Palacky. Sin saber que el nacionalismo es esencialmente sentimental, no se puede debatir con razones. Seguimos alejados. Por ese camino no hay encuentro con la libertad. [AGT]

La corrupción y el presupuesto municipal

Bajo esta Monarquía de Partidos no solo la situacion creada será irreversble, sino que la corrupción de las Autonomías y las concesiones a los nacionalismos seguirán aumentando. Su pregunta se refiere sin duda a cómo puede una Republica Constitucional vencer la resistencia de tantos intereses creados. A nadie se le escapa la dificultad. Este movimiento ciudadano encontrará en su momento el apoyo mas fuerte que la la clientela de las autonomías y los nacionalismos. Este apoyo vendrá de todos los municipios, incluidos los de Cataluña y País Vasco.

La Republica Constitucional resolverá la deficiencia
presupuestaria de los Ayuntamientos (cubierta con ilegales recalificaciones de suelo y liciencias de obras), mediante la transferencia a ellos de la mayor parte de la financiación de las Autonomías. Ante un movimiento masivo de la poblacion, por la Republica, no hay fuerza económica, funcionarial o politica que pueda frenarlo. [AGT]

Intelectuales

Por ignorancia, o por supervivencia en los medios donde desarrollan su actividad, los intelectuales no interpretan la profundidad fascista del atentado a la sociedad civil que realizan los nacionalismos. En este desierto de civilización, la autonomía catalana expresa la ambición orgánica de su capital financiero. Y el autogobierno vasco, la de su capital industrial.

[AGT en El nacionalismo destruye la sociedad civil]

Barbarie orgánica de la dictadura

La continuidad de la barbarie orgánica de la dictadura, en la Monarquía de Partidos y de Comunidades Autónomas, ha provocado el desarrollo de todo lo orgánico en detrimento de la sociedad civil, que prácticamente ha dejado de tener conciencia de sí misma. Y Zapatero, sin representación de la sociedad civil en el Parlamento, puede gobernar, como Suárez, con el apoyo de los nacionalistas, a quienes regala la promesa de autogobierno en Cataluña y de autodeterminación en el País Vasco.

[AGT en El nacionalismo destruye la sociedad civil]