La sociedad del estilo lúdico

No hay escritor de novelas o de prensa que se atreva a decir lo que sabe, sin expresarlo con estilo lúdico. Los que no son modernitarios son apartados de los medios. Sin alma propia, los mirones de lo otro crearon el pensamiento débil del consenso. Tras el fracaso de las rebeliones juveniles del 68, prosperó la “filosofía lúdica“, la que importaron los pseudo-intelectuales españoles de la Transición. No hay estilo lúdico sin mentalidad lúdica, sin miramientos a la fama propia mirando a los famosos. Los escritores de la espectacularidad, queriendo ser parte de ella, se ofrecen ellos mismos en triste espectáculo. No presentan arte ni pensamiento, pero representan la inmersión de los intelectuales en la espectacularidad de las distracciones sociales, con las que eluden la visión de la realidad y la libertad política. El primer “homo ludens“, el mirón de España a la negación de España, es el Rey.

[AGT en Sociedad espectacular]

La transición sindical

La Transición sindical ha seguido el camino y el ejemplo de la Transición partidista. Se disolvió el Partido Único y su lugar al sol del poder fue ocupado por varios partidos estatales. Se disolvió el Sindicato Único y se sustituyó por varios sindicatos estatales. No solo porque están financiados por el erario público y participan del consenso político, sino porque siguen siendo órganos del Estado con poderes normativos sobre los trabajadores no afiliados, la inmensa mayoría.

[AGT en La sociedad laboral]

Somos radicales, a mucha honra

Este MCRC debe ser radical en su sentido de movimiento democratico ciudadano. Radical, en el sentido de ir a la RAIZ de la cuestión democrática, sin accesorios ni particularismos ideológicos. La radicalidad es un concepto denostado y políticamente incorrecto por identificarse con la revolución extrema y violenta, trayendo yo aquí el concepto radical en su originario y etimológico sentido, es decir como busqueda de la esencia y teoría pura de la democracia, así como en lo que de intransigente concepto de irrenunciabilidad lleva implícito en oposición al “pasteleo” del consenso. [Comentario Original]

Radical, en el sentido literal como lo empleas y que es el de Ortega y Gasset y el mío, no significa extremista, sino de raiz original, enraizado, no contaminado por el entorno que se lo quiere apropiar para desarraigarlo. [AGT]

Crisis del sistema monarquico

En cuanto al partido popular hace lo imposible por mantener el consenso inicial. Si se apunta al No es para conservar a sus votantes, que forman el mayor bloque inequívocamente nacional, o por una actitud personal de Rajoy. Jamás romperá con el consenso -retirándose por ejemplo del Parlamento- porque tendría que romper con la Monarquía que es su clave y su escudo, como tampoco romperán el partido socialista y los nacionalistas mientres la necesiten de paraguas, nacional y, sobre todo, internacional. [Comentario original]

Esperaba tu total acuerdo con mi analisis de la situacion, dada tu adelantada visión sobre la diferencia ideologica y de intereses entre Gobierno y Estado. Pero la originalidad de una crisis de Estado sin crisis de Gobierno, en la historia de Europa continental, hace muy dificil el pronostico.
Como dices, el NO de Rajoy se debe al oportunismo de vincularse al movimiento social de las víctimas del terrorismo. En modo alguno lo puede llevar a la ruptura del consenso institucional. Pero ha empezado un camino de dificil retorno. Y acelera la crisis del sistema monarquico, a su pesar. [AGT]

Vuelta al pasado inmediato

En esta situación compleja, que desborda las capacidades de acción del Gobierno y de la Oposición, los remedios políticos que acuden a la mente de los analistas pagados por los medios de comunicación, son de carácter reaccionario. No en el significado vulgar de la palabra, sino en su sentido preciso de una vuelta al pasado inmediato, es decir, al consenso entre los dos partidos dominantes.

[AGT en Crisis de Estado sin crisis de Gobierno]

Consejo de administración de siglas

La juventud inconformista y la jubilación anticipada permiten el consenso de ese brutal reparto del beneficio social. Aquélla desprecia los costos de las generaciones que lo acumularon. Y ésta, como clase pasiva, se resigna a morir para aliviar la carga de las pensiones, que preocupa a un consejo de administración de siglas, y no de personas.

[AGT en Jóvenes ancianos, ancianos jóvenes]

Perversa ley electoral

¿Qué interpretación hace del artículo hoy publicado en diario “El País” de Ignacio Sotelo donde reconoce abiertamente que España está inmersa en un sistema partitocrático fundamentado básicamente en una perversa Ley Electoral? ¿Cree usted que en su buena fe, o piensa que se está adelantando a planteamientos del tipo MCRC para que el actual sistema, basado en el consenso y la monarquía, no caiga? [Comentario original]

Conozco bien la trayectoria oportunista de ese pseudointelectual. Se adelantó a sus compañeros de partido criticando la corrupcion de la ultima etapa de Felipe González. Tiene la mentalidad típica de un reformista “a fortiori”. No cree en nada. Zapatero hace guiños a la República, abrazado a la Monarquía. No leo a Sotelo. Si critica el sistema electoral de la partitocracia, hace guiños a la democracia representativa abrazado a un partido estatal. Pero ni uno ni otro harian esos gestos si no vieran que la República Constitucional propugnada por nosotros gana terreno cada día. [AGT]

El consenso, gran desconocido

A mi juicio el más grave problema nacional es, efectivamente, el consenso, pero casi nadie sabe lo que es. Por tanto, lo único que importa son los votos.

Dudo que el mismo PP lo entienda a pesar de que el arrinconamiento a que le somete el Psoe, el partido mimado de la transición, es por el potencial que tiene de votos claramente españolistas no nacionalistas, susceptible de arrastrar a los que tiene en propio Psoe y, si no me equivoco,los mismos partidos nacionalistas.

La gente, y es natural, no entiende mucho de política y se atiene a lo que le dicen y lo que ve.Además, el êthos nacional español ha sido concienzudamente machacado durante la transición con el pretexto de la modernización (idea de la Nación, educación, moralidad,etc.). Casi no ha consistido en otra cosa. Si el PP se diese cuenta o quisiera darse cuenta, tampoco haría nada.

La clave del consenso, que incluye a las artificiosas oligarquías nacionalistas, por primera vez en la Constitución que distribuye los papeles de la comedia, es la Monarquía. Romper con el consenso sería romper con la Monarquía y a esto no se atreverá el PP. Por eso estoy de acuerdo en que sólo un movimiento integrador de la derecha y la izquierda españolistas, podrá hacer frente al esperpento, que por cierto carece de un Valle-Inclán que lo retrate. [Comentario original]

La Transición, Gonzalo Puente Ojea

España no tuvo un proceso constituyente democrático.

Entrevista con Gonzalo Puente Ojea, diplomático español
Jose Steinsleger – La Jornada – 07-07-2004

-En los umbrales de un nuevo gobierno, ¿qué opinión le merece el cuarto de siglo cumplido por la transición política española?

-La transición peca de un grave equívoco semántico. ¿Transición de quiénes, hacia dónde y para qué? Desde el punto de vista de los frentes de oposición al franquismo, la oposición real, efectiva, no transitó hacia la democracia.

-En América Latina la Constitución de 1978 es vista como paradigma de la democracia moderna…

-Me sorprende usted. En España ningún tratadista serio discute que en España no existió un proceso constituyente democrático. En Italia y Grecia el proceso se adaptó a los principios de la democracia y hubo ruptura institucional en el sentido de suprimir mediante una negociación la etapa anterior, la monarquía. En cambio, el predominio de las fuerzas católicas y monárquicas en España evidencia las anomalías en que se gestó la Constitución.

-¿Qué presuponen tales principios?

-En primer lugar la formación de un gobierno provisional encargado de organizar la transición del régimen anterior al nuevo; segundo, la elección de unas cortes por sufragio universal, encargadas de redactar la Constitución; tercero, que las elecciones se realicen con plenas garantías de libre asociación política, discusión pública de modelos o programas, y con igual acceso a los medios de comunicación. Estos requisitos no fueron respetados. Los procuradores de unas cortes, vigiladas por la Iglesia y elegidas a dedo por el rey y los líderes del franquismo, se convirtieron en constituyentes sin serlo.

-Pero hubo consenso…

-El “consenso” legitimó la mayor trampa de la historia moderna de España. El dictador era previsor y el franquismo encontró inmejorables interlocutores: un grupo de dirigentes empecinados en la oligarquización de los partidos políticos. Si la Constitución monárquica de 1876 fue aquel sucio proceso de arreglo entre profesionales de la política y la intriga a espaldas de la voluntad popular, la transición de 1978 fue aún más turbia: “transformar” una dictadura exhausta tras 40 años de existencia y lavar su cara con el hechizo del “consenso”, cuya máxima virtud es el conformismo y talismán de todo acomodo y todo abandono.

[Comentario original]

Relativismo moral

No tengo espacio para definir el relativimo moral. Para identificarlo basta con unirlo al oportunismo y al situacionismo que dominan en la sociedad española. El consenso es su mejor definición practica. [AGT]