Excusas para el consuelo

No cité a Unamuno, por conocer el contexto donde pronunció el exabrupto «¡muera la inteligencia!», pero no podemos olvidar que su idea espiritual era que España no se dejara europeizar, sino que ella africanizara Europa. Había papanatismo cuando aquí se creía que made in Alemania, incluso el nazismo, era lo científico. No hay papanatismo sino tristeza en los datos objetivos de la creación en ciencia, técnica y pensamiento. No podemos dar la espalda a la realidad. Pero siempre habrá excusas para el consuelo. [AGT]

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Falta de originalidad

En mi texto me refiero a la falta de originalidad, o sea, de creación, Ramiro de Ledesma es superior, intelectualmnete, a los demas falangistas, incluido Jose Antonio, pero no tiene comparación posible con el filósofo del fascismo, Gentile, ni con el francés Marceal Deart (creador de la ideología del hombre nuevo o total), o con Arturo Labriola (teorico del sindicalismo en la senda de Sorel). La conquista del Estado, su concepto más divulgado, proviene de Corradini, el creador del nacionalismo que adoptó Mussolini. La retórica del “mitad monje,mitad soldado” esta copiada de la revista italiana La Lupa. [AGT]

Sobre Ortega

Conozco y aprecio las obras completas de Ortega. No solo es el escritor mas brillante de su tiempo, a pesar del abuso de la retórica, sino tambien el mas culto. De momento me he limitado a decir la verdad sobre su frívola idea de la politica y del arte. Yo solo admiro las creaciones originales. Y Ortega no es creador. Incluso su famoso “yo soy yo y mis circunstancias” no es suyo. Lo copió, sin decirlo, de Max Stirner. La vanidad de Ortega era tan patológica que llegá a decir (Encuentros de Ginebra) que Heissenberg y Heiddeguer se habían inspirado en él. Como era de esperar fue ridiculizado por los grandes iuntelectuales europeos que intervinieron en el debate posterior a su conferencia. Pero en su obra hay ideas muy sugestivas y la Rebelion de las masas es muy importante. Con su divulgación de la filosofía alemana elevó el nivel de los intelectuales españoles. Lo peor no es Ortega, ya quisieramos tener varios pensadores de su talla, sino el orteguismo, la beatería con la que se le trata. [AGT]