Perversa ley electoral

¿Qué interpretación hace del artículo hoy publicado en diario “El País” de Ignacio Sotelo donde reconoce abiertamente que España está inmersa en un sistema partitocrático fundamentado básicamente en una perversa Ley Electoral? ¿Cree usted que en su buena fe, o piensa que se está adelantando a planteamientos del tipo MCRC para que el actual sistema, basado en el consenso y la monarquía, no caiga? [Comentario original]

Conozco bien la trayectoria oportunista de ese pseudointelectual. Se adelantó a sus compañeros de partido criticando la corrupcion de la ultima etapa de Felipe González. Tiene la mentalidad típica de un reformista “a fortiori”. No cree en nada. Zapatero hace guiños a la República, abrazado a la Monarquía. No leo a Sotelo. Si critica el sistema electoral de la partitocracia, hace guiños a la democracia representativa abrazado a un partido estatal. Pero ni uno ni otro harian esos gestos si no vieran que la República Constitucional propugnada por nosotros gana terreno cada día. [AGT]

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La cultura como negocio

Me dirijo sobre todo a Pepe Fernández, y lo voy a tutear, porque pienso que el tú es a Pepe lo que el usted a don José.

Estoy seguro de que si leyeras mi libro “El País, la cultura como negocio” (Ed. Txalaparta, Tafalla) estarías de acuerdo conmigo. Como tú, no tengo nada que oponer a que un artista viva de su obra. Pero eso es una cosa y otra el tinglado que las grandes mafias -se pueden llamar así- de los medios de comunicación han montado para ganarse el mercado de ese inmenso sector del público que se extiende entre los analfabetos irredimibles y los lectores selectivos. Operacion para la cual han tenido que convertir la obra de arte y, sobre todo, el libro y, sobre todo, la novela, en simple mercancía.

Un marketing desaforado, una publicidad avasalladora, directa, pero, sobre todo, subliminal hace un escritor de quien no lo es y un gran escritor de quien no es más que un mediocre, a veces, hasta ridículo. Es lo que ha pasado en España y yo he demostrado que realmente ha ocurrido, en el libro mencionado y en otro, de hace pocos meses, titulado “La gran estafa” y subtitulado “Alfaguara, Planeta y la novela basura” (Ed. Vosa, Madrid).

Como un uténtico mafioso, Polanco ha comprado instituciones y personas, algunas, de tanta magnitud como la Real Academia y su director, lo que le ha permitido meter allí -y valorar, por tanto- escritores tan negados como Muñoz Molina,Fernán Gómez, Juan LUis Cebrián (éste pasando por encima del mejor conocedor de nuestra lengua, el sabio fonólogo Antonio Quilis), Pérez Reverte y, esta misma tarde, Javier Marías, la persona que peor ha escrito nuestra lengua en todos los tiempos y lugares. [Comentario original]

Academia de la lengua española

Para don Martín-Miguel Rubio Esteban.

Respetado señor: casi acabo de publicar dos libros -”La Gran Estafa: Alfaguara, Planeta y la novela basura” (Ed. Vosa, Madrid) y “El País, la cultura como negocio” (Ed. Txalaparta, Tafalla) en los que he tenido que rozar más de una vez el tema de la Academia. Ignoro cuánto tiempo ha estado usted fuera de España, pero yo, que, durante los últimos diez años, he seguido muy atentamente la vida cultural de este país, puedo decirle que sí, que, en teoría, el sistema de cooptación es el idóneo para un Institución como la RAE, pero que en la práctica de la Academia dirigida por el señor don Víctor García de la Concha, corrupta hasta los cimientos, sólo sirve como vehículo de los más infames pucherazos. Pucherazos que, sin excepción, se producen en beneficio de las empresas del grupo Prisa, sobre todo el diario “El País” y la Editorial Alfaguara.

Ya fue infamia que ingresara en la Academia Juan Luis Cebrián, periodista mediocre y novelista ridículo, para colmo, “venciendo” en la votación al inmenso sabio fonólogo Antonio Quilis, la persona que más sabía en ese momento de la lengua española. O Arturo Pérez Reverte, que, con una prosa descuidada ha querido resucitar la novela decimonónica de capa y espada. Pero que entre ahora en ella un ser absolutamente negado para la escritura y la fabulación como Javier Marías, clama a los siete cielos. Porque Marías no es el menos malo de los malísimos, como usted dice, sino, como yo he desmostrado, el peor de todos los tiempos y lugares: un disléxico redaccional, un Forrest Gump de la literatura, un verdadero horror. La Academia que lo va a recibir no es una institución respetable, don Martín, es una institución vendida, por voluntad de unos y abstención de otros, un garito. Aparte de ser un club social y una editorial que gana muchísimo dinero con sus publicaciones, cuando no las cede al Gran Padrino.

Atentamente.
M. García Viñó

¿Trevijanismo? (III)

La diferencia, la falta de cortesía de quien entra de visita en una casa de puertas abiertas, está en que el ortegismo es la doctrina oficial de la cultura oligárquica de esta Monarquía de Partidos (EL PAIS); de la cultura nacionalista de España como proyecto sugestivo de vida en comun, que han hecho suya los nacionalismos separatistas; de la cultura de la corrupcion inexorable de la politica ideal (Mirabeau o el politico); mientras que, en el caso de existir, el trevijanismo representaría la cultura de la resistencia de la dignidad a la dictadura y la partitocracia, la cultura de lo sepultado por la gran mentira de la Transición, la cultura de la valentía que, con sus acciones, y no con teorías ni doctrinas, ridiculiza el miedo tradicional y el arribismo de la clase intelectual española, en fin, la cultura reprimida que busca la minoría de democratas fuera de las universidades, academias o instituciones, donde brilla el ortegismo.

Es simplemente ridiculo que el compromiso de mi vida y de mi obra con la libertad politica, pueda ser comparable con el snobismo social y aristocratismo de la filosofia de Ortega. Y en todo caso, la sola idea del trevijanismo (admisible como simplificacion popular de un ideal politico) no se puede deducir del carácter autocrítico de mi obra intelectual. Es positivo decir kantismo, marxismo o leninismo, pero no orteguismo. Mi obra no es trevijanista. Mi vida tampoco. Si mis partidarios politicos se consideren trevijanistas, yo no lo fomento. [AGT]

Corrupción en la Academia

Aquí estás legitimado, como excelente escritor argentino, residente en España, a denuciar la corrupción de la Real Academia de la Lenguna, su dependencia de la cultura literaria promovida por el periodico monárquico de la Transicion (EL PAIS). A este blog, que cuidará la expresion estetica de la nueva cultura de la República Constitucional, debes traer tu campaña contra el ya decidido nombramiento de Académico, junto al vulgar escritor Cebrian, del peor de los novelistas de esta generación, el casi anafalbeto gramatical, con “sendas ambas manos”, el hijo del alumno de Ortega, Julián Marías, llamado Javier. Será divertido que en breves párrafos lo retrates. [AGT]