La mentalidad anacrónica de la transición

Ha sido la mentalidad anacrónica de la Transición la que ha implantado, con la fuerza residual de la dictadura, el anacronismo de una Monarquía de Partidos que consagra el predominio demagógico de lo social sobre lo civil, y de la heteronomía oligárquica sobre la autonomía empresarial, cuando el problema económico de España era la creación de empleo y el aumento constante de la competitividad, mediante una innovación tecnológica sistemática, una revaloración de la excelencia profesional y una visión del mundo industrial, común a patronos y trabajadores, que preservara el medio ambiente y renovara los recursos humanos con el sistema educativo.

[AGT en Sociedad empresarial]

Anuncios

Revolución cultural democrática y republicana

El cambio de perspectiva exterior no ha ido acompañado de un cambio correlativo en las mentalidades sociales que reproducen, con otro alcance y en otros términos, el conflicto entre empleadores y empleados. Mucho más difícil que cambiar las relaciones externas de dominio, objetivo de todas las revoluciones políticas, ha resultado la adaptación de la mente a las nuevas realidades del mundo económico y social. Por eso apremia una verdadera revolución cultural (democrática y republicana), que retire de la circulación social los prejuicios ideológicos derivados del pasado, y adapte las mentalidades al mundo real en el que viven hoy, sin comprenderlo.

[AGT en Sociedad empresarial]

Expediente de regulación de empleo

Lo que resultaba significativo no es tanto que empresarios u obreros puedan tener éxitos justos o injustos, sino que el conflicto sólo se dirime en los estrados (jueces y abogados laboralistas), mientras los dirigentes sindicales compran y venden su posición de poder en ridículas asambleas.
Observe, si no, el lector inteligente, una fotografía de un expediente de regulación de empleo. ¿Quiénes permanecen finalmente con empleo? [Comentario original]

Juventud y ancianidad

La juventud y la ancianidad no se relacionan en una sociedad que funciona como una compañía anónima, cuyo consejo de administración (partidos, sindicatos y oligarquía) conspira para impedir que lo auténtico entorpezca la circulación de riqueza, honores y empleo entre accionistas que renuncian a la selección de la libre competencia y abdican de la cultura.

[AGT en Jóvenes ancianos, ancianos jóvenes]