La sociedad civil existe

La sociedad civil existe, como existe lo privado frente a la público o el país real frente al oficial. Y a esa realidad, llámese sociedad civil o simplemente sociedad, la quiero deslindar de lo estatal y lo comunitario que la sojuzgan, con la intencion de movilizarla. Si en Cataluña no puede anunciarse una peluquería en español, no necesito saber si existe o no la sociedad civil para decir que el sentimiento de comunidad nacional reprime la actividad profesional de los que si situan en una sociedad más amplia, y por eso más civilizada.

Ese es el propósito de mis analisis sobre la sociedad civil, o si lo prefieres sobre el ancho mundo de lo privado. Las discusiones metafisicas las aprecio en el terreno intelectual, pero son rémoras para la accion. Para el sentido común, la sociedad civil, la que padece los conflictos de intereses, la que contrata los suministros de agua, electricidad, telefono, transporte, etc, la que sostiene la vida de trabajodres y empresarios, la que permite el libre ejercicio de las profesiones liberales y de los empresarios autónomos, es tan real como la policia, los jueces, el ejercito, los funcionarios, los partidos, los sindicatos o los periodicos.

Solo elaboro conceptos para propiciar la accion de la libertad. Las especulaciones puedo admirarlas, a veces, pocas, disfrutarlas, pero no tengo tiempo para entrar en ellas y compartirlas. La sociedad civil existe y es la victima del Estado de Partidos y los nacionalismos autómicos. Y la expresión {pueblo} comprende también a todos los represores de la sociedad civil. [AGT]

El mito del 23F

Ningún historiador ha desenmascarado todavía tan oportunista mito, que convertía en héroe repentino, digno del premio Nobel de la Paz, a quien el día anterior no se le reconocían cualidades mentales o de carácter para imponer su voluntad a los que le impusieron una función decorativa en la Monarquía de Partidos.

Nadie exigió explicaciones parlamentarias a la dimisión de Suárez, antecedente causal del 23F, pese a que la justificó en el peligro de un golpe militar. Ningún medio de comunicación se preocupó de investigar el absurdo de la explicación oficial. Y el nuevo Rey carismático continuó disfrutando de la Corona, sin el menor asomo de carisma ni de influencia en los acontecimientos que han conducido a la situación actual de España como Estado sin Nación propia, exclusiva de otras Naciones.

[AGT en Los monarcómanos del 23F]

Zapatero y España

Zapatero no tiene el control de los partidos socialistas federados. Su alma vive de ensoñaciones. La mezcla socialnacionalista tiene todavía en Europa un lastre fascista que le impedirá prosperar.

La España real no se descompone, se descompone la Monarquía de Partidos, la España oficial. Nuestro MCRC se dirige a la sociadad civil, no a la sociedad politica (inexistente) ni al Estado.

[AGT]