El hambre no sabe de dignidad

La lucha para sobrevivir es instintiva, cuando el hambre acucia el cerebro no rige las acciones, sino la intuición.
Raro es el hambriento que lucha por la dignidad.

En España las luchas contra el franquismo no comenzaron hasta que el estómago comenzó a llenarse cada día. Comienzo de los años 60. [Comentario original]

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Comisiones Obreras

En relación al comentario del Sr.Trevijano sobre la sociedad Laboral y en su análisis de la evolución de los sindicatos despues de la guerra civil, utiliza la expresión “…las prometedoras Comisiones Obreras”.

Como bien sabe el Sr Trevijano éstas fueron concebidas en sus origenes como un Movimiento Socio-Político en defensa de los derechos y demandas laborales de los trabajadores, albergando en su seno junto a la más destacada militancia obrera del Partido Comunista y otras formaciones comunistas a su izquierda , sectores diversos y muy activos en el mundo obrero de la Iglesia Católica. El Jesuita Padre Llanos fue un buen ejemplo evangélico, por su labor en Comisiones Obreras y en el movimiento ciudadano del Pozo del Tio Raimundo. Ese sindicato y ese movimiento socio-político al que siendo muy joven pertenecí, se planteó,como movimiento y sindicato clandestino,y dentro de su táctica de acción sindical presentarse a las elecciones sindicales que convocaban periódicamente los Jerarcas de la Organización Sindical de la dictadura franquista, de ese modo y según el tamaño de cada empresa o fábrica los activos militantes contra la dictadura coparon los cargos de representación entonces denominados, Jurados y Enlaces Sindicales, aprovechando con ellos los pocos requicios legales que la legislación dictatorial permitia a las clase trabajadora de entonces a la par que nos permitía llevar a cabo una labor de proselitísmo político entre los trabajadores en favor,en defensa de la democracia política la libertad sindical y el fin de la dictadura.

Le felicito Sr Trvijano por su riguroso y acertado análisis sobre el sindicalísmo actual. Sólo me queda el orgullo de aquella espéndida juventud activísima en política y sacrifica a mayor gloría de las instaladas burocracias de partido y sindicales. Un sola esperanza albergo, no ser derrotado por segunda vez. [Comentario original]

Mantuve un estrecho vínculo con Comisiones Obreras desde su nacimiento. La reunion clandestina que preparo la huelga de octubre del 67?, no pudo ser impedida por la policia, porque yo mismo la orgabicé en la fabrica de medias Vilma (plaza de Castilla), y los asistentes de toda España no conocieron el sitio de la reunión hasta una hora antes, mediante varios emisarios que envie a los lugares de llegada. Cuando la policia se enteró ya no pudo deterner más que a mi secretario personal.

Ademas, CCOO entró en la Junta Democratica una semana antes que el PC. Y cuando presenté la Junta en el Parlamento de Estrasburgo resalté la novedad de un sindicato unitario de diversas ideologias. En la contestación a mi discurso, el Comisario del Mercado Común, Chaysson (Ministro de Asuntos Extranjeros con Mitterrand) dijo que la idea sindical de la Junta democrática era la “picûre” que necesitaba el sindicalismo europeo para despertar.

El único amigo que conservo de aquellos tiempos es Marcelino Camacho, con quien compartí Carabanchel. [AGT]

Pasado franquista de los dirigentes del PSOE y del PP

Ex-falangistas hay muchos en el PSOE. Recuerda que, para muchos de los militantes de los Círculos Joseantonianos, entre socialismo y liberalismo ellos preferían lo primero, así que es una evolución lógica.

También habría que precisar que no era lo mismo pertenecer a alguna institución del régimen de Franco que ser un militante activo en ella. Ésa es la diferencia que quiero precisar para no faltar a la verdad. Por lo demás, ahí van algunos ejemplos: Felipe González militó en el Frente de Juventudes de la Falange y llegó nada más y nada menos que a jefe de centuria; Barrionuevo fue un destacado miembro del SEU; Juan Luis Cebrián (próximo al PSOE) también fue un activo militante falangista; Jaume Conejero Romagasa, nombrado director de Proyección Exterior del Deporte por decreto de Pasqual Maragall el pasado 23 de mayo, y con una larga trayectoria como militante del PSC en Gavà, Barcelona, fue anteriormente delegado de la Organización Juvenil Española (OJE) en Gavà, y, una vez muerto Franco, llevó las riendas del partido de Blas Piñar, Fuerza Nueva, en Baix de Llobregat; la propia viceministra María Teresa Fernández de la Vega, al parecer, militó en organizaciones falangistas en su juventud… Desde luego, hay muchos más ex-camisas azules en el PSOE, pero los medios de esta oligarquía partitocrática tapan su pasado, porque a la Monarquía de partidos no le conviene que se conozca.

La lista de numerarios y supernumerarios del Opus Dei en el PP es interminable: Federico Trillo, Mariano Rajoy, Juan José Lucas, Jaime Mayor Oreja, Cristóbal Montoro, Loyola de Palacio, Margarita Mariscal de Gante, Isabel Tocino, José Manuel Romay Beccaría, Andrés Ollero, Julia García Valdecasas, Miguel Ángel Cortés, José María Michavila, Juan Luis de la Valina, Jesús Pedroche, Juan Ramón Calero, Ignacio Solofronca, Ana Mato, Pablo Guardans Cambó, Joaquín Abril Martorell, Alberto de la Hera, Francisco Gilet, etc… [Comentario original]

“Hemos sostenido que la caracterización de un partido político ha de hacerse por la política que sigue y la que preconiza, no por su denominación ni el significado de sus siglas ni las intenciones originarias de sus fundadores. Desde que el PSOE fue colonizado por un cúmulo de ex-jefes de escuadra de las Falanges Juveniles de Franco (los Glz Márquez, Barrionuevo, Roldán, etc), pasó de ser una fuerza burguesa conservadora a ser una fuerza oligárquica inclinada, en muchas cosas, a la extrema derecha, y desde luego monárquica a rabiar.

“El carácter social de un partido no puede ser una naturaleza oculta, un algo inescrutable, inverificable, que requeriría, para ser sacado a la luz, el don de adivinación de un zahorí o de un oráculo. La esencia no puede estar total y absolutamente divorciada de la apariencia.

“Tampoco nos hemos creído la tesis de personas animadas de la mejor intención y de sinceros sentimientos progresistas, pero de las que lamentamos discrepar, a saber que el PSOE representaría a la pequeña burguesía. Puede haber sido así en 1910 o 1920, tal vez en alguna medida hasta los años 50 aproximadamente; mas ya no era el caso del nuevo PSOE, con una dirección en buena parte ex-falangista. Y los hechos están ahí: la pequeña burguesía fue implacable y sañudamente expoliada y diezmada en el cuatuordecenio 1982-96; y, si bien, en ese período y en el cuatrienio más reciente, se ha creado una nueva pequeña burguesía dependiente (en buena medida asalariados que se han quedado sin empleo y se han colocado como autónomos), se trata de un sector social que no es la clásica pequeña burguesía, sino que se divide en dos niveles: el más alto está constituido por agentes y beneficiarios de la oligarquía; el de abajo, lo está por personas en situación de salariaje camuflado. En cualquier caso, no conozco fundamento racional alguno para sostener que el PSOE represente a ninguno de tales sectores sociales”.

Lorenzo Peña, director de la revista digital “España Roja” y militante comunista (aunque creo que está en estado de semi-expulsión del PCE)

Tomado de:
http://er.users.netlink.co.uk/babor/12marzo.htm

Crisis total de la politica y de los politicos

El Estado monárquico nacido el 22 de noviembre de 1975, así como el sistema parlamentario para darle acomodo diseñado en 1978 han estado en permanente crisis. Y si ambos han sobrevivido ha sido por tres causas principales que han atenazado a la sociedad española:

  1. El franquismo, la servidumbre voluntaria y la teoría de las generaciones. Franco logró que, a su semejanza, nadie se metiera en política.
  2. Los españoles, con la memoria de la represión en sus corazones, prefirieron renunciar a su derecho a la libertad para quedarse con lo que de arriba venía impuesto y disfrazado de democracia moderna.
  3. La nueva generación que se hizo con el gobierno y con el Estado en esos años mantiene, sino su poder, sí su influencia.

Y todo ello impregnó la conciencia española gracias a un mayor acceso a unos medios de comunicación siempre serviles al poder, correas de transmisión de los políticos y hagiógrafos del Jefe del Estado. [Comentario original]

Tu excelente comentario menciona un elemento, la teoria de las generaciones, que no he tratado aquí, aunque si en mis libros. La idea de generación es cultural, mas que biológica. Tomada de un escritor frances, Ortega difundió la idea de que cada generacion cultural dura 15 años. Aunque este tiempo sea convencional, tiene cierto fundamento.

Han pasado dos generaciones de sosten monárquico y partitocrático. La primera agotó su ilusión con la huelga general contra la corrupcion felipista. La segunda lo ha agotado con la feroz mansedumbre del zapaterismo ante los nacionalismos. La crisis del Estado, sin crisis de Gobierno, está acompañada de una crisis total de la politica y de los politicos en la sociedad civil. Sobre este panorama nace la accion del MCRC como nuevo fenómeno político. La juventud tiene que comprenderlo como respuesta de la inteligencia y la honradez, al fracaso cultural y politico de las generaciones anteriores. [AGT]

El ocaso de las ideologías

La famosa teoría del ocaso o crepúsculo de las ideologías (que en España formuló con brillantez Gonzalo Fernández de la Mora) se quedó en la descripción del fenómeno, pero no ahondó en la causa que lo producía. Que no era otra que la eliminación de la presencia ideológica de la sociedad civil en el Estado de partido único, en el Estado de partidos y en las Comunidades nacionalistas o en las de sus imitadoras regionales.

[AGT en La Sociedad Civil]

Algunas verdades del 23F (VIII)

La operación palaciega, consensuada con los principales partidos políticos y con vocación de pasar por “constitucional“, salió mal entre otras cosas porque su más alto valedor, el rey, víctima de un ataque de miedo insuperable al enterarse por sus ayudantes de la barrabasada de Tejero en el Congreso, se desmarcó inmediatamente de ella a través de un doloroso “coitus castrensis interruptus” que dejó a sus fieles edecanes de palacio y conseguidores reales, señores Armada y Milans, con el trasero al aire, con el plumero de sus uniformes de gala bien visibles y, en definitiva, perfectamente preparados psicológicamente para pasarse una larga temporada a la sombra en alguna lóbrega prisión militar. Aunque hay que reconocer, en honor a la verdad, que la chapuza borbónica resultó al final muy provechosa para el sistema democrático español y para desmontar de una vez el franquismo latente en los cuarteles. [Comentario completo]