Como si nada hubiera pasado

Pese a los sindicatos de los partidos, que se vieron arrastrados, triunfó la huelga general pacífica contra el Gobierno de Felipe González. El pánico de los dirigentes sindicales por el éxito imprevisto y la falta de coherencia en los medios de comunicación, permitieron el hecho insólito en Europa de que el autoritarismo corrupto del felipismo continuara gobernando, como si nada hubiera pasado. Esos son los sindicatos estatales, burocracias corrompidas de aparato, que no representan la civilizada masa trabajadora y sostienen la incivilizada Monarquía de la corrupción.

[AGT en La sociedad laboral]

Crisis total de la politica y de los politicos

El Estado monárquico nacido el 22 de noviembre de 1975, así como el sistema parlamentario para darle acomodo diseñado en 1978 han estado en permanente crisis. Y si ambos han sobrevivido ha sido por tres causas principales que han atenazado a la sociedad española:

  1. El franquismo, la servidumbre voluntaria y la teoría de las generaciones. Franco logró que, a su semejanza, nadie se metiera en política.
  2. Los españoles, con la memoria de la represión en sus corazones, prefirieron renunciar a su derecho a la libertad para quedarse con lo que de arriba venía impuesto y disfrazado de democracia moderna.
  3. La nueva generación que se hizo con el gobierno y con el Estado en esos años mantiene, sino su poder, sí su influencia.

Y todo ello impregnó la conciencia española gracias a un mayor acceso a unos medios de comunicación siempre serviles al poder, correas de transmisión de los políticos y hagiógrafos del Jefe del Estado. [Comentario original]

Tu excelente comentario menciona un elemento, la teoria de las generaciones, que no he tratado aquí, aunque si en mis libros. La idea de generación es cultural, mas que biológica. Tomada de un escritor frances, Ortega difundió la idea de que cada generacion cultural dura 15 años. Aunque este tiempo sea convencional, tiene cierto fundamento.

Han pasado dos generaciones de sosten monárquico y partitocrático. La primera agotó su ilusión con la huelga general contra la corrupcion felipista. La segunda lo ha agotado con la feroz mansedumbre del zapaterismo ante los nacionalismos. La crisis del Estado, sin crisis de Gobierno, está acompañada de una crisis total de la politica y de los politicos en la sociedad civil. Sobre este panorama nace la accion del MCRC como nuevo fenómeno político. La juventud tiene que comprenderlo como respuesta de la inteligencia y la honradez, al fracaso cultural y politico de las generaciones anteriores. [AGT]