Lo nuevo tiende a ser juzgado por lo viejo

Quien no perciba que los partidos estatales no son representativos de la sociedad (sistema de listas) y de que ésta es la fuente de legitimacion de la sociedad politica, inexistente en el Estado de Partidos, no puede entender que mis análisis de la familia, como los que haré de la juventud, de las profesiones, de los jubilados, y de los demas sectores sociales, son indispensables para que pueda ser comprendida la futura llamada del MCRC a su participacion en la conquista de la libertad politica (hoy solo la tienen los partidos) y de la Republica Constitucional. Todo lo nuevo tiende a ser juzgado por lo viejo. Lo esperaba, y no me incomoda. [AGT]

Oportunistas

Los oportunistas nunca lo comprenderán. A ellos les basta con que la idea de la República comience a circular con naturalidad, y ya quieren participar en las elecciones municipales, y que nuestro MCRC sea un instrumento de la REGENERACIÓN DEL SISTEMA, de la REGENERACIÓN DE LA MONARQUÍA. Y se permiten darnos consejos para que no cunda el desánimo y para que admitamos la disidencia, puesto que no se pone en cuestion a mi persona. ¡Los pobres! Como si me importara que se me cuestione. No, y mil veces, no.

Mientras esté al frente de este MCRC no admitiré disidencia alguna respecto a su finalidad y a sus medios. No queremos regenerar el sistema, sino acentuar su degeneración. Los que no estén de acuerdo que se vayan a otra parte. No somos un partido y no legitimaremos el sistema. Gracias a todos los que me ayudais a excluir a oportunistas, que el hecho de confesarse republicanos impacientes no los hace idealistas. [AGT]

Corrupción en la Academia

Aquí estás legitimado, como excelente escritor argentino, residente en España, a denuciar la corrupción de la Real Academia de la Lenguna, su dependencia de la cultura literaria promovida por el periodico monárquico de la Transicion (EL PAIS). A este blog, que cuidará la expresion estetica de la nueva cultura de la República Constitucional, debes traer tu campaña contra el ya decidido nombramiento de Académico, junto al vulgar escritor Cebrian, del peor de los novelistas de esta generación, el casi anafalbeto gramatical, con “sendas ambas manos”, el hijo del alumno de Ortega, Julián Marías, llamado Javier. Será divertido que en breves párrafos lo retrates. [AGT]

Sucesor de Franco

Juan Carlos no está en el trono por sucesión o voluntad del titular de la dinastía, Don Juan de Borbón, que se opuso radicalemnte a la felonía de su hijo. Yo mismo redacté la carta de Don Juan al Principe designado Sucesor de Franco. Que nadie me venga con los cuentos de la propaganda. La renuncia del titular de la dinastía fue hecha a posteriori y de modo forzado.

La cuestión tiene gran importancia, pues las instauraciones monárquicas no tienen sucesor legítimo. Asi lo afirmé en un artículo de El Mundo, reproducido en el legitimista ABC, donde sostuve que el Principe Felipe no podría ser Rey sin el expreso consentimiento de los españoles. Algo de lo que pudo prescindir su padre Juan Carlos, en virtud de la fuerza residual de la dictadura para imponer la Monarquía. [AGT]

Ansia de poder

El deseo de poder de los nacionalistas (incluidos los terroristas) se alimenta precisamente en la obsesión por el poder de los partidos estatales. No hay que buscarle otra culpa a ese terrorismo nacionalista que el método empleado (que no es poca, por cierto, sino bien cruel). Pero sus posibilidades de victoria serían ridículas de mediar un sentido realmente nacional y realmente democrático de quienes se dicen estatales. Como éstos desconocen lo que supuestamente defienden, creen que todo, hasta la Nación, es concepto opinable. Lo que subyace no es que “los otros” tengan derecho a defender sus pretensiones ahistóricas, sino su complejo de inferioridad. Porque quieren hacerse perdonar por sus antagonistas, como si eso fuera la única forma de defender su legitimidad. Por eso, unos no se arrepienten de nada y otros suplican permanentemente que se les reconozca que son los buenos de la película. Tan buenos, que hasta entienden y perdonan a los malos. Realmente, son víctimas dobles. Por un lado, de la violencia. Y, por el otro, de su cobardía. [Comentario original]

El pedestal autonómico

El Gobierno de Cataluña, la Generalitat ocupada por la pequeña burguesía nacionalista, y regentada por el capital financiero del ahorro catalán, ha sido derribado de su pedestal autonómico por el único factor, popular y predemocrático, que tiene la potestad de deslegitimar a la corrupta oligarquía del Estado de Partidos. La abstención.

[AGT en La abstención, factor del cambio político]

La autoridad

Cuando yo empleo la voz autoridad procuro hacerlo en el sentido etimológico de la palabra. Tu sabes que autor significaba en su origen el que ve crecer la hierba, y en enseguida, el que aumenta (augere) algo. Solo tienen autoridad los autores. Y legitimidad los que acreditan autoría moral o científica. [AGT]

La moral del candidato

Del Derecho Público Romano, tan genialmente interpretado por Mommsen y que parece que ya no han estudiado los jóvenes abogados y jueces que nos defienden y sentencian, en cuanto que al definir la legitimidad la está viculando a la “potestas” del magistrado con “auctoritas” y a la “lex” como “magistratus mutus cum auctoritate”. La necesidad de la censura republicana se debía a que la “potestas” del magistrado no la da enteramente su elección, sino sus inclinaciones naturales, y la suma de ambas cosas ( elección + evaluación moral ) la llamaban auctoritas. No puede haber “potestas sine auctoritate”, sólo “potentia sine auctoritate” que Tácito llama “dominatio”. La democracia ateniense garantizaba la legitimidad del político haciéndole una examen previo como candidato, llamado “dokimasía”, en el que se le preguntaba cosas tan curiosas como si cuidaba de sus padres y de sus hijos, si cuidaba de las tumbas de sus ascendientes, si pagaba los impuestos, si había cumplido el servicio militar o si participaba en los cultos públicos a los dioses. Si aprobaba este examen podía presentarse candidato. Como se ve, el primer republicanismo fue muy puritano, en cuanto que pretendió garantizar que toda orden emanase de una instancia “moral”. Con frecuencia Livio, en su Historia, preve y explica una buena candidatura a cónsul cuando el candidato vive un orden doméstico honrado. [Comentario original]

Legitimidad del poder judicial

A diferencia del derecho anglosajón donde los jueces dicen el derecho (jurisdicción) con arreglo al antecedente judicial, el derecho continental requiere una razón distinta de la natural, una especie de razón formal, que interprete y dicte el derecho segun la ley. Esto hace inimaginable que los jueces se elijan con el método democrático.

El problema real de la judicatura es el de conseguir la independencia de su corporación, la que ganaron hace siglos los ingleses, frente al poder politico. Tampoco podemos adoptar la eleccion popular de los fiscales como en EEUU. La legitimidad de la judicatura española proviene de su tradición. Lo cual no es obstáculo para que se pueda reformar para hacerla independiente y racional. Además, los jueces aplican la ley, según la moral social de cada regimen político. Como esa moralidad es demagógica en esta Monarquía, la jurisprudencia la acusa en los asuntos penales y familiares dominados por el clima feminista y antiterrorista. [AGT]

Descubierto el truco, desaparece la magia

El orden oligárquico del equilibrio entre Partidos Estatales solo se estabiliza con la duración del prestigio-prestidigitador de un Monarca que firme con la mano derecha lo que esconde la campechanía de su mano izquierda. Y como pasa en los juegos de manos, una vez descubierto el truco desaparece al instante toda la magia. Este es el secreto de que de repente se haya hundido, con la ilegitimidad del Estatut (un cambio en las reglas de juego del poder es aprobado por tan solo el 36 % del censo), la legitimidad de la Monarquía de Juan Carlos. Y la hipocresía del establecimiento quiere que tan solo se ahogue el heredero.

[AGT en Estatut legal, pero ilegítimo]