La sociedad del estilo lúdico

No hay escritor de novelas o de prensa que se atreva a decir lo que sabe, sin expresarlo con estilo lúdico. Los que no son modernitarios son apartados de los medios. Sin alma propia, los mirones de lo otro crearon el pensamiento débil del consenso. Tras el fracaso de las rebeliones juveniles del 68, prosperó la “filosofía lúdica“, la que importaron los pseudo-intelectuales españoles de la Transición. No hay estilo lúdico sin mentalidad lúdica, sin miramientos a la fama propia mirando a los famosos. Los escritores de la espectacularidad, queriendo ser parte de ella, se ofrecen ellos mismos en triste espectáculo. No presentan arte ni pensamiento, pero representan la inmersión de los intelectuales en la espectacularidad de las distracciones sociales, con las que eluden la visión de la realidad y la libertad política. El primer “homo ludens“, el mirón de España a la negación de España, es el Rey.

[AGT en Sociedad espectacular]

Anuncios

Derrocar gobiernos pero no sustituirlos

Una masa de preciudadanos catalanes, sin dirección política, ha convergido por motivos diferentes en la indeferencia por el nuevo Estatut que legaliza la discriminación nacionalista en la Autonomía de Cataluña. Los movimientos populares que manifiestan rebeldía o desprecio de la mayoría de los gobernados por el sistema que los gobierna, tienen el poder de derrocar a los gobiernos, pero no el de sustituirlos por otros. Esto ocurrió en la rebelión del mayo francés del 68.

[AGT en La abstención, factor del cambio político]