La traición de los partidos en la transición

Lamento, que consideres a Ollero un jurista de talla antes del consenso. No lo fue nunca. Y sobre su memoria recae la ignominia de haber sido el correveidile de la traición de los partidos a su compromiso de ruptura democrática del regimen franquista. Me visitó para que yo aceptara, como Coordinar de la Platajunta, un pacto de reforma con el Presidente Suarez. Lo despedí con brusquedad. Entonces se dirigió a Raul Morodo (que ya había asumido la posición reformista del PSOE) y otros personajes de la Plataforma unitaria, y les propuso que constituyeran una Comisión, sin mi presencia, para poder pactar con Suarez la Reforma. Asi se hizo. Fernández Ordoñez, un alto cargo franquista, que no estaba en la plataforma de oposición, vino a mi despacho con toda urgencia para que mi plaza vacia, en la Comisión de los 9, la ocupara él, en nombre de un pequeño partido socialdemocrata que encabezaba el honesto aviador republicano Eurico de la Peña, ya fallecido, a quien rindo los honores que merece su memoria. [AGT]

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